Derrumbe en Alicante
Dos agentes frente a un coche de bomberos, en el lugar del derrumbe. (CNN+)

Varias personas quedaron el jueves atrapadas tras el derrumbamiento de un edificio situado en el número 76 de la calle de Cerdá de Alicante, en el barrio de Los Angeles, según informaron fuentes del Centro de Coordinación de Emergencias.

El accidente no ha provocado víctimas mortales, aunque sí once heridos, dos de ellos en estado muy grave, con grandes quemaduras en el 80% de su cuerpo.

El resto de los heridos sufrió lesiones de carácter leve.

El aviso se produjo a las 13:45 horas
El aviso del derrumbamiento fue recibido en el teléfono 112 de Emergencias de la Generalitat alrededor de las 13.45 horas del jueves.

Uno de los vecinos del edificio, Francisco Martínez, que pudo salir de su vivienda, situada en el bajo, por su propio pie, explicó que el derrumbamiento fue causado por la explosión de una bombona de gas butano que se encontraba en una vivienda de la última planta (la tercera) del edificio.

La explosión se habría producido por causas que aún se desconocen.

¿Gas natural o gas butano?

La subdelegada del Gobierno en Alicante, Etelvina Andreu, quien indicó que todavía se desconoce si se ha tratado de una explosión de gas ciudad o gas butano, explicó que el tercer piso del edificio ha quedado "completamente destruido" y que el primer y el segundo piso "se han colapsado" sobre la planta baja, por lo que "sólo se mantiene en pie la estructura".

Además, uno de los edificios colindantes, el situado en el número 81, se "encuentra en estado muy precario y sólo se mantiene en pie la fachada y una parte del lateral".

El estado en que quedó el inmueble siniestrado obligó a los bomberos a desescombrar toda la zona, por si pudiera haber personas atrapadas entre los restos y cascotes.

Sin embargo, una vez localizados todos los vecinos del edificio, se descartó que pudiera haber alguien más entre los escombros, aunque las labores continuarán durante toda la tarde.

Dieciocho viviendas desalojadas

En total, dieciocho viviendas de los edificios colindantes fueron desalojadas de manera preventiva, a la espera de que los bomberos y los técnicos municipales comprobaran la seguridad de los edificios.

Además, el Ayuntamiento de Alicante hizo una relación de las vecinos que tuvieron que salir de sus viviendas para realojarlos en otros lugares, en el caso de que no tuvieran familiares con los que quedarse.

El derrumbamiento ha afectado también a catorce vehículos que en esos momentos se encontraban estacionados junto al inmueble.