Timoshenko, de 44 años, y con fama de funcionaria dura pero eficaz, fue una de las principales líderes de la oposición y motor de la «revolución naranja», la campaña de protesta popular contra el fraude electoral que posibilitó la victoria de Yuschenko. Éste, de visita ayer en Moscú, garantizó al presidente ruso, Vladimir Putin, que Ucrania seguirá siendo «socio estratégico» de Rusia, pese a la vocación europeísta declarada de Yuschenko.