Estos efectivos se han repartido en las zonas de cotas superiores a 300 m de altitud –algunas registraron ayer las primeras nevadas–, pero podrán extenderse a cotas inferiores si fuera necesario.

Desde Fomento aseguran que se trata de los mismos recursos de los que disponían hace un mes –cuando 3.000 vehículos quedaron atrapados por la nieve en la carretera de Burgos–, pero señalan que ahora el Ministerio del Interior, del que depende la coordinación de medios, se ha adelantado al temporal para evitar que se vuelva a producir la misma situación caótica. Como ejemplo, en la A-1 (la conflictiva carretera de Burgos) ya hay 41 máquinas quitanieves listas para actuar y hay almacenadas 5.000 t de sal.

En cualquier caso, Protección Civil advierte del peligro de las placas de hielo que se formarán en las carreteras, especialmente desde mañana hasta el viernes, y de la formación de bancos de niebla, por lo que se recomienda no viajar por carretera si no es imprescindible.

Puertos cerrados

El Instituto de Meteorología advierte de que la ola de frío será «gradual» y alcanzará los valores más bajos el miércoles y el jueves –Navacerrada, en Madrid, puede llegar a registrar –15 0C–. No obstante, la nieve caída ayer ya obligó a cerrar cuatro puertos de la red comarcal (tres en Cantabria y uno en Huesca), e hizo necesario el uso de cadenas en otros nueve puertos.

El termómetro marcó –24 0C en 1971

Para que se pueda hablar de  que se sufre una ola de frío deben darse temperaturas por debajo de lo normal para esa época del año, al menos, durante dos días. En la Península se han registrado dos fuertes olas de frío. En 1971, en Albacete se registraron –24 0C, la temperatura mínima absoluta registrada en la Península en todo el siglo xx. Ese mismo año, en Teruel llegaron a los –20 0C. La segunda ola de frío se produjo en 1985 y entonces Alicante registró un récord de –6 0C, y Barcelona –7 0C.