Novagalicia Banco se mantiene a la espera del nuevo decreto financiero y defiende su plan como el de menor coste público

Catedráticos creen que la ayuda a Bankia supone una "interpretación flexible" de la normativa y que hace "más fácil" el plan de NCG
Oficina Con El Logo De Novagalicia Banco
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EUROPA PRESS

Novagalicia Banco se mantiene a la espera de conocer el contenido concreto del nuevo decreto sobre el sistema financiero que el Gobierno central prevé aprobar el próximo viernes en el Consejo de Ministros. La entidad gallega, que ha defendido que su objetivo es continuar en solitario desde la publicación de la normativa sobre saneamiento, ha rechazado pronunciarse sobre los últimos movimientos en el sector y la posibilidad de que el FROB inyecte hasta 10.000 millones en Bankia.

El plan presentado por el presidente del banco gallego, José María Castellano, para cumplir los requerimientos plantea dos posibles salidas: la subasta o el concurso público para parte del capital de la entidad, con el fin de dar entrada a varios fondos de inversión anglosajones con los que ha negociado. Esta última es la opción por la que apuesta Novagalicia, que necesita, para ello, que se le conceda un esquema de protección de activos (EPA), puesto que lo exigen los potenciales inversores.

La alternativa no es vista con buenos ojos por el Banco de España, cuyo gobernador, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, ha indicado que los EPA se conceden en procesos competitivos como las subastas.

Frente a ello, el presidente de NCG Banco ha defendido que el concurso estaría abierto a todo el que quisiese acudir y que su opción es la que supone un menor coste tanto para las arcas públicas como en términos de empleo. De acuerdo con su planteamiento, el Estado respondería, en caso de pérdidas futuras, por el 75%, mientras que el 25% restante sería asumido por estos socios privados.

Por su parte, catedráticos de las universidades de Vigo y A Coruña han sostenido, en declaraciones a Europa Press, que, de efectuarse una inyección de ayudas públicas —en forma de crédito— en Bankia, esta operación haría "más fácil" que el proyecto de Novagalicia sea aceptado. Así lo ha manifestado el catedrático de Fundamentos de Análisis Económico de la Universidade de A Coruña Andrés Faíña, que ha estimado que "esta operación de Bankia puede ser de algún modo un paraguas para Novagalicia Banco".

El catedrático de la Universidade de Vigo Santiago Lago ha incidido, por su lado, en que el Gobierno debería justificar "por qué no tiene la misma flexibilidad" para atender las peticiones de Novagalicia si puede "interpretar el FROB para hacer algo que no estaba previsto", como dar ayudas a Bankia pese a no producirse una fusión —la normativa recoge que es necesario un proceso de integración para ello—.

"En Bankia no está previsto —que haya una fusión—, pero se mete dinero nuevo, por lo tanto tienen que modificar algo, interpretar algo para poder hacer esa operación. Pero, si lo hacen para allá, ¿por qué no lo hacen para acá?", ha planteado Lago, que ha advertido que el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, "se juega mucho en esto", dada su apuesta por la fusión de las cajas gallegas y por mantener una entidad propia en la comunidad.

Respecto a que los apoyos para Bankia y para Novagalicia serían de distinto carácter, el catedrático de la Universidade de Vigo ha considerado que "desde el punto de vista técnico son cosas distintas, pero desde el punto de vista político lo que se interpreta es que hay dos entidades que necesitan un apoyo y a una se le da y a otra no". "Tanto da que el mecanismo sea diferente. Si hay voluntad política, el mecanismo se diseña. ¿Por qué no haces también una interpretación flexible de la normativa para encajar el plan que está planteando Novagalicia?", ha continuado.

Garantías del estado

Tanto Lago como Faíña han destacado que, tal como se plantea la ayuda a Bankia, se trataría de "préstamos" y, por lo tanto, de dinero que la entidad tendría que devolver con intereses y que contaría como deuda, pero no como déficit, puesto que el Estado adquiriría activos financieros.

El catedrático de la Universidade da Coruña ha considerado que, de ejecutarse la operación con Bankia, haría "más fácil" el camino a Novagalicia. "En los préstamos a Bankia posiblemente la garantía del Estado tendrá que estar y el EPA es una garantía para los inversores", ha razonado, aunque ha indicado que se trataría de mecanismos "distintos".

Faíña ha destacado, además, la importancia de mantener "operadores independientes en el sistema bancario" para que exista competencia y, así, se favorezca la atención y el crédito a pequeñas empresas y proyectos de más riesgo y estratégicos.

"feijóo tiene un problema"

Santiago Lago ha insistido en que "si se hace para allí se puede hacer para acá" y en que es "técnicamente posible" y ha apuntado que "está claro que si no se hace es por consideraciones de tipo político". En ese caso, ha dicho, "Feijóo tiene un problema grande", puesto que apostó por mantener una entidad gallega y el Gobierno central es "amigo" para la Xunta.

"Si se ve que lo que se da en un sitio no se da en otro, el coste político para Feijóo puede ser muy grande", ha analizado. Lago ha expuesto que, aunque ambas entidades están en una situación similar, la propuesta de Novagalicia no pasa por obtener más dinero del FROB, sino por que el Estado cubra a los inversores con una garantía (el esquema de protección de activos). "En lugar de poner dinero público es traer dinero de fuera y en ese sentido tiene su atractivo", ha indicado.

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