Miles de jóvenes estudiantes valencianos han asistido este jueves al polémico 'macrobotellón' organizado en un solar frente a los tinglados del puerto de Valencia por la empresa Babalú Group, que ha puntualizado que el 'Live Spring Valencia' es un evento lúdico al aire libre que no se centra únicamente en el consumo de alcohol.

La entrada al recinto ha comenzado en torno a las 12.30 horas y está previsto que la fiesta se prolongue hasta las 22.00 horas. Para pasar la jornada y sobrellevar el calor, los jóvenes han acudido a la cita provistos de abundantes provisiones —fundamentalmente bebidas alcohólicas, algunos zumos y garrafas de agua—, aunque sin olvidar el fiambre, los frutos secos o, incluso, algunas piezas de fruta.

Momentos antes de acceder, un grupo de estudiantes de Ingeniería Eléctrica comentaban que su intención es "pasarlo bien" y prolongar la fiesta "hasta que aguante el cuerpo", aunque siempre "con moderación", para no molestar a los vecinos. Asimismo, alumnos de Industriales mostraban orgullosos su acopio de cerveza y justificaban las cantidades: "sino, no se puede pasar todo el día".

Al igual que ocurre en las tradicionales 'paellas', los jóvenes han preparado camisetas para la ocasión relacionadas con sus titulaciones. Así, por ejemplo, estudiantes de Administración y Dirección de Empresas llevaban lemas como 'lléname el vaso, me falta liquidez' o un grupo de alumnos de Fisioterapia aseguraban que son "la mejor mano que te puede tocar" bajo la imagen de cartas de póker.

Un grupo de chicas ha apostado por convertirse en las míticas 'pink ladies' de Grease, mientras que otros han versionado el himno del Liverpool para hacer una declaración de intenciones: 'You'll never drink alone' ('Nunca beberás solo').

Una vez pasados los controles del DNI y de seguridad, los jóvenes han ido llenando poco a poco la explanada, donde los organizadores ultimaban la elaboración de una paella gigante para 7.000 personas. Además del escenario principal, de 40 metros de longitud, se ha desplegado una carpa de circo con música electro-house, una zona de karaoke y un photocall.

ENTRE 8.000 Y 10.000 JÓVENES

Según ha indicado uno de los responsables de la organización, Javier Montava, en declaraciones a Europa Press, el aforo del recinto es de 10.000 a 15.000 personas, aunque se espera la asistencia de entre 8.000 y 10.000 jóvenes.

Para controlar que todo discurra con normalidad, han contratado un dispositivo de seguridad privada que podría llegar a los 40 efectivos si se completa el aforo y se han movilizado tres ambulancias privadas. Asimismo, se ha creado una unidad de control en la que cada dos horas se verifica "que todo está correcto y si hay algún problema, se subsana".

Montava ha admitido que siempre que se hace un evento de estas características "hay gente a la que le gusta y gente a que no", pero ha recalcado que la fiesta no es un macrobotellón, ya que se trata de un evento en un recinto acotado que cuenta con sus permisos y en el que todo está "como toca". "Es un evento que siempre va a suscitar polémica", ha agregado, aunque ha resaltado que el objetivo es "causar el menor impacto negativo para la sociedad".

"En diferentes ciudades lo han hecho y lo continúan haciendo todos los años. Nosotros, el objetivo es hacerlo este año y continuar haciéndolo", ha aseverado.

Control del botellón en el exterior

Por su parte, el concejal de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Valencia, Miquel Domínguez, no ha dado una cifra oficial sobre el dispositivo de Policía Local movilizado para la ocasión, pero ha apuntado que se destinará a los agentes "que hagan falta" desde la unidad de Marítimo y del Grupo de Operaciones Especiales (GOE).

El edil ha explicado que se trata de un evento "fácil de controlar", en tanto se realiza en un recinto cerrado, aunque los esfuerzos de la Policía Local se centrará en que no se produzcan "aglomeraciones de gente que, en vez de entrar, aprovechando el ambiente de la música se quede por afuera y beba". "Ahí la policía sí va a actuar y si hay más gente, traeremos más policía.

Ha recalcado, en este sentido, que el consistorio no permitirá que se genere "ningún tipo de situación anormal" en los alrededores, vigilará que el sonido no sobrepase los límites legales y que, de producirse acumulación de suciedad en el exterior del solar, la empresa organizadora se encargue de su limpieza.

En concreto, la principal preocupación es que cuando acabe la fiesta los jóvenes "vayan a lo largo y ancho de la ciudad buscando hacer botellón en otros lados". "Vamos a estar muy pendientes y no lo vamos a permitir dentro de nuestras posibilidades", ha asegurado el edil.

Evitar que la situación "degenere"

Domínguez ha recordado que el Ayuntamiento "ni ha organizado el acto ni ha dado ningún tipo de licencia ni autorización", que ha correspondido a la Conselleria de Gobernación y que, por tanto, su cometido es estar "pendientes" de que la situación "no degenere en algo que no debe degenerar".

Preguntado por su opinión sobre la convocatoria, ha indicado que no se ha realizado como un 'macrobotellón', sino como una fiesta universitaria "para ganar dinero" y que el organizador se ha mostrado "extrañado de la trascendencia negativa" del evento. El edil ha indicado que, desde su punto de vista, "todo lo que sea fomentar que la gente se dedique a beber alcohol no es positivo", ya que "hay cosas mejores" que hacer.

Por ello, ha hecho un llamamiento a los jóvenes a divertirse sin provocar molestias a los vecinos y ha concluido que "no tiene por qué haber ningún incidente".

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