Mariano Rajoy
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, este lunes en la clausura  de la asamblea anual de socios del Instituto de Empresa Familiar. Paco Campos / EFE

La política de recortes del Gobierno de Rajoy ha provocado que el PP acuse un ligero desgaste en estimación de voto, según el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de abril. El PSOE, por su parte, ha logrado acortar distancias con el PP, aunque el partido en el Gobierno le saca todavía once puntos.

Este segundo muestreo del centro demoscópico público con voto estimado —la primera encuesta con Rajoy en la Moncloa se hizo en enero— se ha realizado con entrevistas personales realizadas entre el 9 y el 17 abril, después de la huelga general del 29 de marzo y cuando la crisis se ha agudizado y el Gobierno continúa su política de ajustes.

En concreto, el CIS atribuye al PP una estimación de voto en abril del 40,6%, algo más de dos puntos menos que en enero y cuatro puntos por debajo de su resultado en las elecciones generales del 20 de noviembre.

Los socialistas parecen captar parte de ese desgaste y su estimación de voto sube hasta el 29,6%, 1,6 puntos por encima de la encuesta de enero, pero solo un punto más de lo que logró en las generales de noviembre de 2011.

Si en las elecciones del 20-N el PP venció con el 44,6% de los sufragios, el sondeo de enero bajaba este apoyo al 42,7%, mientras para el PSOE —que había logrado el 28,7% de las papeletas— el CIS reducía su respaldo al 28%.

La encuesta del CIS muestra una nueva subida de Izquierda Unida, que desde noviembre ha seguido sumando apoyos y logra ahora un voto estimado del 8,6%, 1,7 puntos más que en las elecciones y siete décimas por encima de enero.

UPyD, por su parte, pierde 0,6 puntos en relación a enero aunque con un 5,1% sigue por encima de los resultados de noviembre, cuando logró el 4,6 por ciento de los sufragios.

Amaiur mejora dos décimas sobre la anterior encuesta, hasta el 1,3%, e iguala su resultado en los comicios del 20-N.

También han mejorado levemente los resultados de Convergencia i Unió (CiU), que gana cuatro décimas, hasta el 3,8%, aunque no alcanza los obtenidos en las urnas, donde consiguió el 4,17%.

El PNV pierde dos décimas con respecto a enero y se coloca en el 1,2%, una décima por debajo de su resultado electoral. Mientras, ERC consigue subir tres décimas respecto al anterior muestreo y está ya casi siete por encima de su porcentaje el 20-N.

Coalición Canaria, con el 0,3%, baja casi tres décimas su resultado en las elecciones; el BNG, también con el 0,3%o, se sitúa cuatro décimas por debajo de noviembre. La encuesta del CIS da a Compromís el 0,8%; a Foro el 0,8% y a Geroa Bai el 0,3%.

En voto directo, que es el expresado por los 2.484 encuestados antes de su ponderación por los técnicos del CIS, el PP vencería en unas elecciones con el 24% de los votos, poco más de tres puntos que los socialistas, que se llevarían el 20,8%.

Rubalcaba, mejor valorado que Rajoy

El líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, gana en valoración ciudadana al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, aunque la calificación que el Centro de Investigaciones Sociológicas da a ambos ha bajado con respecto al anterior barómetro de enero.

Ni Rajoy ni Rubalcaba inspiran confianza en los ciudadanos, según el CIS Como en la anterior encuesta, ninguno de los líderes políticos consigue el aprobado, y la más valorada sigue siendo la líder de UPyD, Rosa Díez, aunque también pierde apoyos.

Rajoy obtiene una nota de 3,84, frente al 4,55 de enero, lo que le hace bajar del segundo al sexto puesto en la valoración, mientras que Rubalcaba, que ocupaba el cuarto lugar con un 4,25, obtiene un 4,11 y se sitúa por detrás de Díez.

En el ránking de dirigentes políticos, tras Rosa Díez y Rubalcaba se sitúa la portavoz de Geroa Bai, Uxue Barkos, con 3,97 puntos, seguida del de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, con un 3,96, y del líder IU de Cayo Lara, con 3,95.

Rajoy va en el sexto lugar con los citados 3,84 puntos, seguido de Ana Oramas, de CC y Alfred Bosch, de ERC, ambos con 3,83; Francisco Jorquera, del BNG (3,57), Iñaki Antigüedad, de Amaiur (3,56); Joan Baldoví, de Compromís (3,36); el portavoz del PNV, Josu Erkoreka, con 3,32; Carlos Salvador de UPN con 3,21 y, al final de la tabla esta el diputado de Foro en el Congreso, Enrique Álvarez Sostres (3,13).

Poca confianza en la clase política

El sondeo del CIS muestra por otra parte que ni Rajoy ni Rubalcaba inspiran confianza en los ciudadanos, puesto que para el 78,8% el líder socialista genera "poca" o "ninguna" confianza, mientras que el presidente del Gobierno provoca estos sentimiento en el 71,6% de los encuestados.

El jefe del Ejecutivo también consigue un mejor porcentaje entre los ciudadanos a los que inspira "mucha" o "bastante" confianza, con un 26,2%, mientras que sólo el 18,4% tiene esa percepción de Rubalcaba.

Suspenso a todo el Gobierno

Tampoco aprueba ningún miembro del Gobierno, y el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, que tuvo 5,41 puntos en la anterior encuesta, sigue en primer lugar, aunque con 4,31, mientras que el peor valorado es el titular de Educación, José Ignacio Wert, con 3,19.

La titular de Empleo, Fátima Báñez, es la segunda peor valorada después de Wert (Educación) Tras Gallardón, la segunda mejor nota la obtiene la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, con un 4,22, seguida de la ministra de Fomento, Ana Pastor, con 4,04, y del de Agricultura, Miguel Arias Cañete, con una calificación de 4,02.

Les siguen el titular de Exteriores, José Manuel García Margallo (3,96); el de Industria, José Manuel Soria (3,82), el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro (3,77) y el de Defensa, Pedro Morenés (3,74) y el ministro Economía, Luis de Guindos, con una nota 3,71.

En décimo lugar se sitúa la ministra de Sanidad, Ana Mato, con una nota de 3,69, seguida del titular de Interior, Jorge Fernández Díaz (3,63) y de la titular de Empleo, Fátima Báñez (3,51), que es la penúltima de la tabla antes de Wert.

El 29-M, un "fracaso"

El 51% de los españoles considera que la huelga general convocada por los sindicatos el pasado 29 de marzo contra la reforma laboral fue "más bien un fracaso", frente al 21,4% que cree que resultó "más bien un éxito", según el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de abril.

Además, el 82,9% piensa que es poco o nada probable que la huelga sirva para que el Gobierno, los sindicatos y las empresas lleguen a acuerdos.

El 57,1% de los encuestados asegura que el día de la huelga fue a trabajar, frente a un 23,4% que la secundó El 57,1% de los encuestados asegura que ese día fue a trabajar, frente a un 23,4% que secundó la huelga. Otro 4,9% dice que quiso hacer huelga, pero no pudo, en tanto que un 2,3% afirma que intentó ir a trabajar, pero no le fue posible.

La principal razón, esgrimida en el 32,8% de los casos, de quienes hicieron o quisieron hacer huelga es su desacuerdo con la reforma laboral aprobada por el Gobierno en febrero, seguida de la solidaridad con el resto de trabajadores (17,5%).

Hay otro 8,7% que justifica su decisión en la mala situación económica y en que "hay que intentar solucionarlo", un 8% que apoyó la huelga por protestar contra el Gobierno y un 4,9% que dice haberla hecho por miedo a los piquetes.

Entre quienes fueron a trabajar, o lo intentaron, la principal razón apuntada es que no estaban de acuerdo con la huelga (22%) o que no creen que las huelgas sirvan para nada (20,2%).

En tercer lugar (15%) están quienes no la hicieron por no perder dinero, seguidos de los que son autónomos (10,2%), de quienes se sintieron obligados a ir al trabajo (9,5%) o de quienes tuvieron miedo a ser despedidos (6,5%).