Fernando Trueba: "El puritanismo es lo que más odio"

Fernando Trueba director de cine.
Fernando Trueba(Jorge París).
Fernando Trueba(Jorge París).

BIO Nació en Madrid en 1955. Con Ópera prima pasó de ser crítico de cine a uno de los cineastas españoles más frescos. Firma Belle Epoque, Two much, La niña de tus ojos, Calle 54, El milagro de Candeal… Tiene varios Goya, un Oscar y la Medalla a las Bellas Artes. Guionista, productor musical y escritor, es Caballero de las Artes y las Letras de Francia.

Un documental, un musical animado con Mariscal, un thriller, dos discos… ¿Se puede respirar con tantos proyectos en danza? Fernando Trueba, sí. Y además nos cita en su casa madrileña, en su estudio, un lugar repleto de libros y de arte, el santuario de su Oscar (
Belle Epoque), que no deja de mirarnos. El ambiente es alegre y fresco, "como yo", bromea.

¿Qué música le ponemos a esta conversación?

Elegiría un trío, con tipos como Bill Charlap, Bill Evans y Eddie Higgins, que son sublimes, muy elegantes y nada agresivos.

Dudo que el cine le haya saciado tantos caprichos como la música…

Es que incluso la película que más disfrutas tiene momentos de tensión y agotamiento.

Pero usted tiene fama de tranquilo, ¿no?

Sí, pero muchos actores valoran más a los directores histéricos. Les gusta que les hagan llorar, que les monten un psicodrama y suicidarse todos juntos un poquito. Yo prefiero el buen rollo.

¿El truco está en rodearse bien?

Con 50 años uno aprende que no hay necesidad de trabajar con palizas ni torturadores. La gente grande de verdad no interpreta ningún papel y dice lo que piensa, aunque se meta en un lío.

Así que de vez en cuando trabaja con los músicos que más le gustan.

El Gran Wyoming cantaba Loa al trabajo ajeno. Siempre me ha parecido una máxima fantástica (risas). Es bonito provocar discos que crees que pueden ser hermosos.

¿Es éxtasis lo que le provoca el jazz latino?

Quizá sea exagerado, incluso lo hay que provoca dolor de cabeza. Me ponen la piel de gallina desde George Brassens, Leonard Cohen y Bruce Springsteen hasta Bill Evans, Ben Webster, Bebo o Morente.

¿Padre o hija?

Él es un genio, y Estrella… Acabo de rodar un videoclip con ella y no sé si el mundo está preparado para tanta belleza.

¿Conseguirá hacer del club Calle 54 algo así como el Blue Note ibérico?

Mi participación no llega al 1%. No soy de negocios, no me gusta el dinero.

Le gusta la belleza…

Pero todo está lleno de cosas feas. Mi primera norma es tener la tele apagada.

¿No existen más milagros sociales que el de Candeal?

Sí, el mundo está lleno de gente anónima que renuncia a todo por ayudar a los demás. Y me encanta que el hombre más rico del mundo, Bill Gates, dé más dinero que Estados Unidos y que Europa, y que además vigile adónde va ese dinero.

La democracia…

No es tanto poder elegir a un presidente cada cuatro años, sino poder echarlo. ¿Te imaginas poder echar al jefe de una empresa?

¿Y al de una película?

De las mías no lo conseguirían nunca, por eso soy productor (risas).

¿Cuál es la mayor humillación que un hombre puede sufrir?

Cuando tenía seis años un profesor no me dejó ir al baño y me cagué en clase. Le guardo mucho rencor y, durante años, iba por la calle para ver si lo veía y matarlo. Luego te paras a pensar en la cárcel y esas cosas…

¿Aún piensa que los seres humanos somos pequeños?

Somos una mierda y nos morimos al ratillo. Pero nos olvidamos cuando levantamos cosas tan absurdas como la enciclopedia, los cohetes y la música. Cuando oyes a Mozart dices: «Está bien, estas hormigas de vez en cuando hacen algo».

¿Tiene límites su libertad?

El sentido común, el buen hacer y el no dañar. La derecha siempre ha considerado que no podías hacer lo que tú quisieras, empezando por decirle a un niño «no te la toques». Ahí empieza la moral mala; y el puritanismo es lo que más odio, a la gente que juzga. Sucio será ir vestido de cardenal, pero cascarse una pajilla…

Bueno, nadie es perfecto.

La perfección es fea y matemática. Lo bonito es el factor humano, que el arte tenga pulso y que tu escritor favorito también tenga frases farragosas.

En dos palabras

«Soy un defensor de la mentira»

Un instrumento musical. El piano, el saxo, el clarinete... ¿Flamenco o blues? Flamenco. ¿Reza a alguien más, aparte de a Billy Wilder? Hasta los más ateos rezamos. ¿Se mete el dedo en la nariz? Sí. ¿Miente alguna vez? Soy un gran defensor de la mentira y me caen gordos los que hacen brechas con la verdad. Un ruido insoportable. La voz de Acebes. Un vicio. Casi todos son buenos. ¿Recicla la basura? La separo. ¿Fumador? Condeno el acoso a los fumadores. Un libro. Los cuentos de Bashevis Singer.

Sin respirar

"Tengo diez mil manías"

Adora: La belleza.

Detesta: Las religiones.

Teme: La enfermedad y la muerte.

Aspira a: Hacer unas cuantas cosas bonitas.

Una manía: Diez mil.

Un defecto: La vanidad.

Una virtud: La generosidad.

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