¿Y si no se ayuda a Bankia?

  • Los expertos coinciden en que, si fuera necesario realmente, habría que rescatar a Bankia, puesto que la quiebra de la entidad tendría peores consecuencias.
  • En el peor de los casos, el de la quiebra, los ahorradores sólo recuperarían hasta 100.000 euros de sus depósitos, a cuenta del fondo de garantía bancaria.
  • Bankia recibirá una inyección de dinero público (hasta 10.000 millones).
Uno de los edificios emblemáticos de Bankia.
Uno de los edificios emblemáticos de Bankia.
GTRES

El Gobierno español y el Banco de España ultiman un plan para sanear las cuentas de Bankiamediante la inyección de fondos públicos. Para ello, la entidad podría recibir dinero público, en una cantidad de entre 7.000 y 10.000 millones de euros, a cuenta del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), organismo dependiente del Banco de España.

Después de conocerse esta noticia buena parte de la ciudadanía se mostró indignada por el hecho de que de nuevo sea el dinero público el que se emplee para "ayudar" a una entidad financiera. Más, cuando el día anterior se supo que Bankia tenía intención de proponer a la junta general de accionistas el reparto de un dividendo de 152 millones de euros con cargo a los resultados del ejercicio 2011, que arrojaron un beneficio atribuido de 304 millones de euros. Así, ¿Por qué hay que rescatar a Bankia? Y si no se le inyecta dinero, ¿qué ocurre?

En primer lugar, cabe preguntarse cómo se ha llegado a esta situación. Para Javier Morillas, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad San Pablo-CEU, es un problema que viene de lejos: "Hay un mal de raíz y es que no se han dejado quebrar otros pequeños bancos, porque si eso se hubiera hecho, habría servido de ejemplo y de ilustración para el comportamiento de los directivos de otras cajas".

Y es que gran parte de la polémica producida por el supuesto rescate viene por la mala imagen que tienen los ciudadanos de la banca. "Hemos visto como de forma vergonzosa han estado continuando (los directivos de banca) con salarios fuera de mercado y poco acordes con la situación de sus entidades, con salidas pactadas, etc", asegura el catedrático.

Respecto a si hay que sanear Bankia, los expertos parecen coincidir en que no quedaría más remedio si se demostrara que realmente es necesario. "Si se hubiera actuado antes se habría podido dulcificar el problema", asegura Morillas, pero "ahora Bankia es una de las entidades más importantes de España y su caída supondría un aldabonazo muy negativo, no sólo en el país, sino en el exterior".

En esa línea opina Luis Puch, profesor de Análisis Económico de la Universidad Complutense. "A corto plazo el colapso de una institución tan importante como Bankia tiene un impacto sobre el crédito y sobre cómo se gestiona la vida financiera de la gente enorme, no sólo en Bankia, sino en el resto de entidades", asegura Puch, que añade que "en cualquier caso se gana tiempo, que también es fundamental".

Al sanear la entidad se evitaría "la incertidumbre para los depositantes (los ahorradores). Es una caja muy popular y crearía un pánico que podría suponer el movimiento de dinero a otras sucursales. Pero sobre todo lo negativo sería la imagen que se daría en el sector bancario y en el extranjero", apunta Morillas.

¿Y si Bankia llega a quebrar?

"Eso ni se plantea. En el sentido en el que la gente entiende una quiebra, es impensable", asegura Luis Puch. "Habrá que hacer malabarismos y si se tiene que perder dinero, habría que hacer unránking, los accionistas perderían un poco, los contribuyentes otro poco, los inversores en activos bastante y los depositantes pequeños en principio nada", hace ver el profesor.

Sin embargo, en el peor de los casos, en el de la quiebra definitiva los depositantes (ahorradores o clientes) que tuvieran en la entidad depositados más de 100.000 euros perderían todo el dinero que tuvieran por encima de esa cantidad y los impositores de menos de 100.000 euros irían cobrando del fondo de garantía bancaria. En 2008, bajo el Gobierno del PSOE, se elevó desde los 20.000 euros hasta los 100.000 euros por titular y entidad esa garantía de depósitos.

Los más perjudicados serían los accionistas: "Los que han comprado acciones pensando que Bankia podría ser un negocio, no tendrían beneficios", asegura Javier Morillas.

Las hipotecas y los préstamos están entre los activos de una entidad, de modo que si Bankia quebrase el Banco de España intervendría esos préstamos, aunque "lo normal es que salgan a subasta y sea otra entidad quien los asuma, pero esto es difícil en la situación actual", explica Morillas.

Lo que no está claro si los contribuyentes ganan algo al usarse dinero público para rescatar una entidad como Bankia. "Si lo que se hace es sensato, el estado se convierte en accionista y a medio plazo quizá eso tendría alguna utilidad", aventura Puch, que recuerda que "no es una cuestión de sí o no, es una cuestión de números: ¿cuánto dinero se puede poner? ¿Vale la pena ponerlo?". El profesor cree que "alguien tendrá que soportar pérdidas, veremos cuántas y si una parte de esa pérdida debe ser de dinero de todos".

¿Tiene el Gobierno control sobre el dinero que se le prestará a Bankia para evitar situaciones del pasado como comisiones por beneficios o millonarias indemnizaciones a los directivos? La respuesta es poco esperanzadora. En opinión de Puch, "cualquier paso en esa dirección tiene sentido, pero las posibilidades que tiene la administración para controlar esas cosas son limitadas. Es difícil intervenir en esas cosas". Eso sí, "los contratos deberían estar muy claros, que no va a haber gente que se lleve el poco dinero que queda", sentencia.

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