Francois Hollande
El candidato presidencial socialista, Francois Hollande. Guillaume Horcajuelo / EFE

El candidato socialista a la presidencia francesa, François Hollande, recibió este jueves el respaldo del centrista François Bayrou para la segunda vuelta electoral, lo que refuerza su posición de favorito frente al conservador Nicolas Sarkozy.

Un día después del cara a cara televisado con Sarkozy y a tres jornadas de la votación, Hollande celebró su último gran mitin en Toulouse (sur de Francia), tradicional lugar de cierre de campaña de la izquierda, un acto que quedó eclipsado por el anuncio de Bayrou de que le dará su apoyo.

Bayrou acabó quinto en la primera vuelta de las elecciones El centrista, tradicional aliado de la derecha, afirmó que es "una decisión personal" y no pidió a sus votantes que hagan lo mismo. Con más de 3,2 millones de votos, el 9,13% del total, Bayrou acabó quinto en la primera vuelta de las elecciones presidenciales del pasado día 22.

Pese a haber compartido gobierno con Sarkozy a principios de los años 90, Bayrou se negó a darle su apoyo por la deriva hacia la extrema derecha que ha emprendido el presidente saliente, en busca de los 6,5 millones de votos de Marine Le Pen. Una "persecución" que ha colocado en la vanguardia de su campaña temas como la inmigración o las fronteras, que "pueden conducir a enfrentamientos entre franceses", según el político centrista. "La línea de Sarkozy es violenta y entra en contradicción con mis valores, los de mi corriente política y los del gaullismo", afirmó el diputado por Pau (sur).

Bayrou aseguró que no quiere votar en blanco en el momento delicado que atraviesa Francia, por lo que se decantó por Hollande, pese a que dijo que tiene muchas diferencias con él, sobre todo en lo que se refiere a su programa económico, que considera poco riguroso. Pero el centrista hizo un llamamiento al aspirante socialista para que se olvide de los partidos y haga un Gobierno de unidad nacional que reúna a los mejores de cada movimiento, en un momento crítico de la historia del país. En caso contrario, François Bayrou anunció que se situará en la oposición.

La línea de Sarkozy es violenta y entra en contradicción con mis valores Con el respaldo del centrista, aunque sea a título personal, Hollande suma para la segunda vuelta el apoyo de la mayor parte de los candidatos eliminados en primera ronda, con excepción de la ultraderechista Marine Le Pen, que quedó tercera el 22 de abril con casi el 18% de los sufragios y quien afirmó el pasado martes que votará en blanco.

Sarkozy también celebró su último gran mitin de campaña y lo hizo en la ciudad mediterránea de Toulon, de voto conservador, donde multiplicó las críticas a su rival, en particular a su intención de renegociar el tratado europeo de austeridad. "Cambiar el acuerdo ahora supondría reabrir la crisis de confianza, sería una locura", alertó Sarkozy.