El Fiscal General del estado, Eduardo Torres-Dulce, considera que es "prematuro" que se hable de acuerdos de conformidad entre las defensas de Iñaki Urdangarin y Diego Torres, implicados en el caso 'Palma Arena', con la Fiscalía, puesto que no ha terminado la instrucción del asunto "y la conformidad opera sobre una calificación de unos hechos que están siendo todavía objeto de investigación".

En declaraciones a los medios de comunicación, tras asistir a la toma de posesión del nuevo presidente del Consejo de Estado, Torres-Dulce ha explicado que una cosa es que los fiscales acepten entrevistarse con las defensas, "para hablar de temas procesales" y "sin ningún tipo de mayor trascendencia", y otra, que exista ya una conformidad sobre la pena.

"Procesalmente, hablar de temas de conformidades es absolutamente prematuro", ha respondido preguntado sobre la posibilidad de un acuerdo por el que el Duque de Palma y quien fuera su socio en el Instituto Nóos obtengan penas que les permitan no entrar en prisión a cambio de reconocer los delitos y devolver dinero.

"No es que no lo quiera dejar claro, es que es imposible hablar de conformidades en este momento, cuando no ha acabado la instrucción del asunto. La conformidad opera sobre una calificación de los hechos, unos hechos que todavía están siendo objeto de investigación, por lo tanto no puede hablarse de conformidad", ha reiterado.

Torres-Dulce ha querido insistir también en que en ningún caso se producirá un trato de favor a Urdangarin por ser yerno del Rey porque la ley "es igual para todos los españoles y así debe ser". Ha recalcado también que el objetivo de los fiscales que llevan este caso, como del resto, es investigar los hechos y "si existe prueba, acusar".

"Insisto, en ningún caso trato de favor ni de desfavor sino la aplicación rigurosa y estricta de la legalidad penal y procesal para todos los implicados", ha dicho.

El Fiscal General del Estado ha negado también que se esté produciendo algún tipo de presión por parte de las defensas sobre los fiscales del caso. "No me consta ninguna", ha respondido, para añadir que tampoco encuentra "ningún motivo para presionar al ministerio fiscal". "Tiene un objetivo muy claro: investigar con imparcialidad los hechos y en su momento, si hay prueba, someterlos al tribunal", ha concluido.