Cumbre del BCE, en Barcelona
El consejo del BCE inicia su reunión en Barcelona. Alberto Estévez / EFE

El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) se ha reunido este jueves en pleno para debatir sobre el crecimiento de la zona euro cuando han surgido voces que piden un cambio de discurso en el que se diga que el ajuste del déficit vaya acompañado de medidas de estímulo económico.

La reunión ha dado comienzo en el hotel Arts de la capital catalana, después de hacerse la tradicional "foto de familia" y bajo amplias medidas de seguridad.

La reunión ha dado comienzo después de hacerse la tradicional "foto de familia" Otro de los asuntos que marcan la agenda de la cita del órgano de gobierno del BCE es la reforma del sistema financiero y la necesidad de acordar los nuevos requisitos de capital para la banca.

El BCE ha mantenido los tipos de interés en la zona euro en el mínimo histórico del 1%, así como su política de suministro de liquidez, pese al temor a que se intensifique la crisis de endeudamiento de la zona del euro.

Discurso de Draghi

El presidente del BCE, Mario Draghi, tendrá que explicar si el organismo apuesta por la austeridad o por el crecimiento, aclarar si se reanudará la compra de deuda soberana europea, y despejar las dudas sobre posibles rebajas en los tipos de interés en la zona del euro.

España mantendrá suspendido el Tratado Schengen hasta el viernes El propio Draghi ha hecho recientemente un llamamiento a los líderes de la Unión Europea (UE) para que acuerden un "pacto de crecimiento", aunque ha dejado claro que la consolidación fiscal es "inevitable" y necesaria.

El Consejo de Gobierno del BCE está compuesto por los 17 gobernadores de los bancos centrales de los países del euro y los seis miembros del Comité Ejecutivo, y se reúne normalmente cada dos semanas en la sede del BCE en Fráncfort.

Sin embargo, dos veces al año la reunión se celebra en un país distinto de la zona del euro. Este jueves lo hace por primera vez en Barcelona, donde un total de 8.000 agentes velan por el normal desarrollo del encuentro. También por este motivo España mantendrá suspendido el Tratado Schengen hasta el viernes.

En un hotel de lujo de 44 plantas

La cumbre se celebra en el hotel Arts. Allí los huéspedes, muchos de los cuales desconocían que este jueves se celebra allí una reunión del BCE, son sometidos a un exhaustivo control de seguridad al entrar en el edificio, similar al que hay en los aeropuertos internacionales. El lujoso hotel, de 44 plantas de altura y 483 habitaciones con vistas al mar o a la ciudad, incluidas 56 suites ejecutivas y 28 apartamentos dúplex, además de una suite Real y una Presidencial, está custodiado por decenas de policías.

Media docena de agentes policiales en cada lado custodian el acceso al hotelA lo largo de la mañana numerosos turistas han salido del hotel y se ha dirigido a la legión de periodistas que aguardan a las puertas de la instalación hotelera para preguntarles qué es lo que ocurre y qué es lo que despierta tanta expectación, ya que la mayoría desconoce que comparten hotel con los mandatarios de los bancos centrales europeos.

Un turista holandés, acompañado por su esposa y sus hijas, al conocer por los periodistas la reunión del BCE ha exclamado: "!Ah, claro, esto es muy importante para España!". Otro turista, alemán, ha explicado a los periodistas que para acceder al hotel ha tenido que superar un fuerte dispositivo de seguridad comparable al de los aeropuertos, con arcos de seguridad, aunque ha asegurado que no le importaban estas molestias.

Pese a todas las medidas de seguridad, el hotel ha continuado funcionando con aparente normalidad, ya que grupos de turistas son recogidos por los autocares para ir a hacer una visita por la ciudad. Media docena de agentes policiales en cada lado custodian el acceso al hotel, donde sólo se permite entrar a los huéspedes y a las personas acreditadas.

Los alrededores del hotel presentan una situación de normalidad absoluta desde primeras horas de la mañana, con un amplio cordón de seguridad de la Policía Nacional formado por una veintena de furgonetas.