La información señaló que la Resistencia Islámica, el brazo armado del grupo, había anunciado la captura en un comunicado.

La primera respuesta israelí vino con unos ataques aéreos sobre un importante puente en el sur de Líbano - el del 6 de febrero, que une las ciudades de Tiro y Nabatiye - según fuentes de seguridad libanesas, sin que hubiese víctimas.

Previamente, el grupo apoyado por Siria disparó decenas de cohetes Katyusha y proyectiles de mortero contra puestos fronterizos israelíes y un pueblo, hiriendo a cuatro civiles israelíes, indicaron fuentes de seguridad israelíes y libanesas, en los que habría muerto los dos israelíes, de los que no se conocen sus identidades.

El Ejército judío respondió con salvas de artillería contra las afueras de cuatro pueblos libaneses en la frontera, mientras soldados israelíes intercambiaban disparos con las guerrillas en la zona.

Los enfrentamientos comenzaron al parecer cuando dos cohetes lanzados desde el sur de Líbano explotaron cerca de Shlomi, una localidad fronteriza israelí a unos 15 km al este de la costa mediterránea.

Las guerrillas de Hezbolá también atacaron puestos del Ejército en la zona de las granjas de Shebaa, ocupadas por Israel y situadas al este, dijeron las fuentes de seguridad libanesas.

Este ataque coincide con una ofensiva militar israelí sobre la Franja de Gaza, ordenada en parte en venganza por el secuestro de extremistas palestinos de un soldado israelí tras atacar un puesto fronterizo.

Esta mañana, el Ejército israelí anunció que el comandante del brazo armando de Hamás y el hombre más buscado por Israel, Mohammad Deif, había resultado herido el miércoles en un ataque aéreo contra un edificio en Gaza, en el que murieron al menos seis palestinos, incluyendo dos mujeres y dos niños.

Sin embargo, un portavoz de las Brigadas Izz el Deen al Qassam negó que Deif hubiera sufrido heridas.