Dejan que los funcionarios paren a fumar sin control

La Comunidad Autónoma reconoce que ahora «hace la vista gorda» e iniciará una campaña contra el tabaco. La patronal aconseja prohibir las pausas
En la foto, el cenicero que hay en la puerta de la Consejería de Sanidad, junto a un funcionario.(FRAN MANZANARES)
En la foto, el cenicero que hay en la puerta de la Consejería de Sanidad, junto a un funcionario.(FRAN MANZANARES)
Que los funcionarios de la Comunidad Autónoma quieran fumarse un cigarrillo en la puerta del trabajo es normal. Lo que no lo es tanto es que no haya ningún tipo de control sobre cuántas veces al día o cuánto tiempo pasan saciando su adicción a la nicotina.

Pero ocurre, según reconoció ayer la consejera de Economía y Hacienda, Inmaculada García: «La verdad es que ahora hacemos la vista gorda», dijo en la presentación de una campaña para que los empleados públicos de la Comunidad dejen de fumar.

García añadió que los trabajadores pueden administrar sus salidas, «pero sin abusar». Pero este ‘chollo’ no les va a durar mucho a los funcionarios autonómicos. «A ver si el año que viene hacemos algo para regularlo», expresó la consejera.

Decisión polémica

Desde la aprobación de la ley antitabaco, el pasado 1 de enero, el debate sobre la pausa del cigarrillo ha generado mucha polémica. El pasado mes de marzo, la patronal nacional CEOE aconsejó a las empresas que no concedieran tiempo a sus empleados para fumar en la calle en horas de trabajo.

Según los datos que maneja la propia CEOE, un 54% de los trabajadores que fumaban antes de la entrada en vigor de la ley han trasladado este hábito a la calle. Además, una encuesta reveló que el 51% de los trabajadores que fuman en España creen que las empresas deberían facilitar algunos minutos durante la jornada para fumar en la calle.

Muchas empresas ya han llegado a acuerdos con sus trabajadores. Los sindicatos creen que, de hecho, la mejor salida para este conflicto es negociar con los empleados o incluir alguna cláusula en los convenios.

Un plan que funciona casi al 60%

Los fumadores que trabajen en la Comunidad Autónoma van a tener ‘presión’ extra para dejar el tabaco. A partir de septiembre va a comenzar una campaña para que se reduzca el consumo de cigarrillos entre los funcionarios. Según la consejera de Economía, Inmaculada García, ya se ha puesto en marcha un proyecto piloto entre 450 trabajadores públicos fumadores. Tras un año lo han dejado el 58,9% de ellos. El programa incluye ayuda farmacológica, atención de un psicólogo, de un médico y de un enfermero. Los pacientes tienen un teléfono, el 968 362 227, para satisfacer dudas e informarse.

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