Manuela Velasco y Paco León
La actriz madrileña Manuela Velasco junto a Paco León, uno de sus compañeros en 'Aída'. MEDIASET ESPAÑA

La madrileña Manuela Velasco, Premio Goya a la Mejor Actriz Revelación en 2007, dijo esta semana durante una entrevista que está aprendiendo de "unos cracs de la comedia" en Aída, serie de Telecinco a la que se incorpora la actriz desde este 29 de abril.

La actriz de REC, de Jaume Balagueró, ha comentado esta semana que encarna a Ainhoa, una secretaria procedente de Zamora que llega al barrio Esperanza Sur buscando trabajo y de la que Luisma (Paco León) se va a enamorar.

Un gag se puede repetir hasta veinte veces y cada vez es más gracioso que la vez anteriorAinhoa va a ser la primera chica de la que el barrendero se enamora tras su ruptura sentimental con Paz. Con grandes dosis de romanticismo, Luisma siente un flechazo por Ainhoa cuando la conoce en el bar Reinols, donde la joven y atractiva secretaria pierde un zapato que recupera el barrendero que hará todo lo posible por volverla a ver.

La llegada de Ainhoa a Esperanza Sur va a provocar que sucedan "una serie de cosas que van a ser muy fuertes para Luisma y divertidas para el espectador", apuntaron desde Mediaset España.

Antes de participar en Aída, la intérprete de La ley del deseo dijo que "nunca" había hecho comedia, con excepción de un pequeño papel en la película Amigos, dirigida por Marcos Cabotá y Borja Manso.

Por lo que, Velasco (Madrid, 1975) enfatizó que va a poner toda su "energía" y "estar al cien por cien" en esa "serie que funciona como un reloj".

Asimismo, la intérprete de La ley del deseo, de Pedro Almodóvar, resaltó la calidad del reparto engrosado por actores que son "buenísimos y tienen muchísima experiencia" y, en especial, Paco León que tiene "un don para hacer comedia".

"Con los ojos y las orejas muy abiertos", la actriz ha dicho que está en el rodaje "para aprender y aprender lo importante que son los contrastes y la escucha" en la comedia.

De cada sesión de rodaje, la actriz de Holmes. Madrid suite 1890, de José Luis Garci, señaló que le "alucina" cómo "un gag se puede repetir hasta veinte veces y cada vez es más gracioso que la vez anterior".