Calderoli, perteneciente a la Liga Norte, un partido de tintes racistas, dijo: "La de Berlín ha sido una victoria de nuestra identidad, donde un equipo que ha alineado lombardos, calabreses, napolitanos y vénetos, ha vencido a una formación que ha perdido, sacrificando por el resultado, su propia identidad, al alinear
negros, musulmanes y comunistas".

Las palabras de Calderoli fueron censuradas por el embajador francés en Roma, Yves Aubin de la Messuziere: "Las declaraciones de Calderoli sobre la multietnicidad del equipo francés son inaceptables y despreciables", dijo el diplomático, que añadió: "éstas declaraciones sólo pueden provocar el odio racial".

Italia ha ganado a un equipo que ha perdido, sacrificando por el resultado, su propia identidad al alinear negros, musulmanes y comunistas

Críticas desde la izquierda

Pero también dentro de Italia, las palabras de Calderoli, que en febrero pidió al Papa que llamase a una cruzada contra el Islam, han provocado la crítica y la censura.

El jefe del grupo de los Verdes en la Cámara de los Diputados, Angelo Bonelli, afirmó que las palabras del vicepresidente del Senado "son dignas de un representante del Ku Klux Klan".

El secretario de Refundación Comunista, Franco Giordano, que está de visita en París, declaró por su parte a los medios italianos sentir "vergüenza y embarazo" por las palabras de Calderoli.