La explosión que el sábado causó la muerte de un operario y heridas graves a otros dos se originó por causas aún no determinadas en la maquinaria de secado de los lodos de la depuradora del Besós, Metrofang, según los primeros indicios recogidos por los técnicos que elaboran el informe del siniestro.

Los dos heridos continúan en estado grave. José Luis R., de 33 años, fue trasladado al Hospital de Sant Pau y su estado es "muy grave, con pronóstico de carácter reservado" mientras que Alejandro R. , de 28 años, fue trasladado al Hospital del Mar y se encuentra "estable dentro de la gravedad".

La depuradora siguió funcionando

Fuentes de la Empresa Metropolitana de Saneamiento SA (EMSSA), que tiene un 10% de la participación empresarial de Metrofang SL , un 80% de cuyo accionariado es privado, han explicado a Efe que la depuradora "no ha dejado de funcionar" ya que la explosión se produjo en la planta de tratamiento de los lodos.

En esta planta, los lodos resultantes de la depuración de las aguas residuales se someten a un tratamiento de deshidratación mediante máquinas centrifugadoras con una capacidad para 40 metros cúbicos por hora y a otro de secado mediante "peletización".

La cuatro máquinas secadoras "pelitizadoras" de la planta del Besós trabajan a una temperatura de entre 220 y 260 grados y producen 100 toneladas diarias de materia seca.

Esperan el informe oficial

Fuentes de la entidad metropolitna han reconocido que aún se desconoce cómo y por qué sucedió, pero parece que la explosión se originó en uno de estos motores de secado "que ahora se está revisando" para enviar un informe al juez de guardia, que el sábado abrió diligencias por la muerte del trabajdor, y al departmento de Treball, cuyos inspectores también se han personado en la planta.

"Aún no podemos avanzar hipótesis, pero probablemente mañana ya tendremos el informe acabado", ha señalado un portavoz de Metrofang SL.