El producto interior bruto (PIB) de Málaga sigue creciendo cada año, pero esta riqueza no repercute en la calidad del empleo que se genera. Por segundo año consecutivo la tasa de temporalidad se estanca en el 93%; es decir, sólo siete de cada 100 nuevos contratos en la provincia durante 2005 fueron indefinidos.

Aun así, el índice de eventualidad de Málaga es el más bajo de Andalucía y se sitúa un punto por debajo de la media, que alcanza el 95%. Sin dejar de ser un dato negativo, la temporalidad de otras provincias de la comunidad es aún mucho más alarmante. Por ejemplo, en Huelva, donde roza el 98%, o Córdoba, que no baja del 97%.

Una economía reducida

Aunque el empleo precario es todavía una epidemia nacional, en Málaga se añade otra razón que explica el grado de estancamiento. El secretario provincial de CC OO, Antonio Herrera, lo achaca a que la economía se basa en sólo dos sectores: los servicios y la construcción, que genera un valor añadido, pero que sigue fomentando la temporalidad. A esto se suman la picaresca y las prácticas fraudulentas. En opinión de Herrera, el sector productivo malagueño necesita cuanto antes diversificarse para salir de la dependencia del ladrillo y la hostelería. Un informe reciente de CC OO sostiene que la duración media de un contrato eventual en la provincia no supera los tres meses. Las mujeres son las que menos cobran, aunque hay un dato favorable: casi la mitad de los titulares de los contratos de 2005 tenían menos de 30 años.

La tendencia sigue en 2006

En los seis primeros meses de este año la tasa de temporalidad registrada en nuestra provincia no mejora, ya que ha alcanzado el 92,26% y sólo el 7,73% de los contratos fueron indefinidos. Pero lo peor está por venir, ya que en verano es cuando Málaga registra la mayoría de los contratos temporales que acumula cada año. Según CC OO, esta eventualidad nos coloca 11 puntos por encima de la media española.