El pediatra de Benissa tiene  que cubrir 2.000 tarjetas infantiles (es el cupo de niños que debe atender) cuando la ley dice que el cupo va de 900 a 1.200, denuncian desde el Sindicato Médico-CESM.

La situación se agrava en verano y la zona «más crítica» es Alicante, que es la que recibe un mayor número de turistas durante estos meses. Si durante el año harían falta unos 200 pediatras, en los meses de verano esta necesidad se duplica.

Guardias a destajo

Así, las consultas se quedan en cuadros en verano. A los médicos titulares les toca irse de vacaciones, pero «no se les sustituye». La razón es que no hay pediatras en la bolsa porque «muchos están infrautilizados con contratos basura y sólo hacen guardias». De esta manera, los profesionales que se quedan están desbordados con turnos dobles o triples.

Eso si se queda alguien, porque en los pueblos más pequeños donde sólo hay un pediatra, es el médico de familia el que se tiene que hacer cargo de la población infantil. Y se «les obliga a atender a adultos y hacer guardias».

Testimonio de una experta

  
«Si hay un brote de diarreas o picaduras es muy pesado»

«En las zonas costeras hay más población y no se hacen las sustituciones. En Puerto de Sagunto es horrible porque si hay un brote de picaduras de mosquitos o diarreas, las consultas se desbordan. Los pediatras tenemos que hacer un sobreesfuerzo. Nos tienen que ayudar los médicos de familia que, aunque no han hecho nuestra especialidad, pues se tienen que amoldar. En el pueblo de Sagunto no se lleva tan mal, aunque se sustituye a los que se van de vacaciones con médicos de familia porque faltan pediatras en la bolsa. Pienso que en los centros grandes no se nota tanto, quizá el problema está en los consultorios y centros de salud pequeños, que en esta época están absolutamente sobrecargados».