Pedraza
La Plaza Mayor de Pedraza y sus empedradas calles de trazado irregular. Turismo de Pedraza

A la orilla de los arroyos San Miguel y Vadillo, en plena provincia segoviana, se encuentra el Conjunto Monumental de Pedraza, un bello enclave turístico totalmente amurallado al que sólo se puede acceder por una única puerta. Ésta se levanta junto al edificio que albergó la cárcel de la villa, del siglo XIII.

En julio, miles de velas iluminan la villa: es el concierto de las velasUna breve visita por sus instalaciones muestra al visitante las que fueron las mazmorras de los presos y las dependencias del carcelero. Junto a ella, la calle Real, vía principal de la localidad, conduce hasta la Plaza Mayor, aunque por el camino las pequeñas tiendecitas de muebles y artesanía invitan al turista a efectuar alguna parada. También la casa de Pilatos, del siglo XVI, y las de Zamarriego y los marqueses de Floresta, que conservan la armonía medieval tan típica de las villas castellanas, incitan a hacerse una foto.

La Plaza Mayor es, sin duda, una de las más seductoras del que fuera reino de Isabel la Católica. De trazado irregular, porticada y con columnas y angostos soportales, alberga el ayuntamiento, la torre de la iglesia de San Juan y el palacio de Miranda y Contrera.

No obstante, quienes ansíen empaparse de puro medievo no pueden irse de Pedraza sin ver el castillo; éste, edificado en el siglo XIII y reconstruido en el XV saluda al visitante extendiendo ante él un puente que sortea un profundo foso, para adentrar al curioso en la fortaleza en la que el pintor Zuloaga instaló su taller en 1926.

La villa del cine y el cordero

Tras la visita de la villa, la inevitable degustación gastronómica: el cordero asado, sin duda la especialidad de la zona. Muchas son las personas que los fines de semana hacen una escapada para comer en uno de los dos restaurantes de la Plaza Mayor, por lo que conviene siempre reservar mesa. Los dulces también son reseñables: hojaldres, narcisos, mantecados, soplillos…

Pedraza ha sido escenario de muchas películas: Welles rodó aquí dos vecesDurante los dos primeros sábados del mes de julio, en la fiesta de El concierto de las velas, miles de éstas se encargan de iluminar la villa, dándole un asombroso aspecto que alumbran los interesantes espectáculos de música y danza que se desarrollan durante la noche.

En invierno, la estampa de Pedraza nevada bien podría ser un escenario de cuento; y no es de extrañar, esta pequeña localidad de apenas 500 habitantes sabe mucho de escenarios.

El primer rodaje cinematográfico que se asentó en la villa fue el del filme La barraca de los monstruos, en 1924. Muchos otros largometrajes vinieron después, como La aldea maldita (1929), El escándalo (1943), o El amor del capitán Brando (1974), que hizo actuar como extras a gran parte de los habitantes de Pedraza. El propio Orson Welles rodó aquí dos de sus películas, y varias series españolas como Los desastres de la guerra o las recientes Isabel y Toledo han hallado en la villa un inmejorable telón de fondo.

Una única puerta de acceso
De arquitectura morisca reconstruida, este arco permite el paso a cuantos quieren recorrer la segoviana Pedraza. El acceso en vehículo está restringido, por lo que es recomendable visitar la villa entre semana para aparcar cómodamente. Si no queda más remedio que acudir en sábado o domingo, mejor madrugar.

Algunas pistas

Dónde comer: Restaurante El yantar de Pedraza; restaurante El soportal;
Dónde dormir: Posada Don Mariano; hostería Del Arco; El hotel de la Villa.
Fiestas: Concierto de las velas (julio); Certamen de Dulzainas (verano); Virgen del Carrascal (septiembre).
Pero sobre todo… Date una vuelta por el acebal de Prádena (a 13 km). Es uno de los bosques de acebos más importantes de Europa.