El presidente del Gobierno de Extremadura, José Antonio Monago, ha propuesto al lehendakari, Patxi López, la reedición de los Pactos de La Moncloa, con el objetivo de que Gobierno central y comunidades autónomas acuerden cómo salir de la crisis económica, pero sin que se establezcan "líneas rojas" o "condiciones irrenunciables", y se ha mostrado convencido de que en estos momentos tanto Ejecutivo como autonomías "deben hacer un ejercicio de humildad" para salir de la actual coyuntura económica.

Monago ha realizado estas declaraciones tras mantener un encuentro de más de una hora con el lehendakari, Patxi López, en Ajuria Enea, durante el primer viaje oficial que el presidente extremeño está realizado estos días por el País Vasco tras ser investido presidente de la Junta extremeña.

El presidente extremeño ha presentado a López su propuesta de reeditar unos nuevos pactos de la Moncloa para resolver los problemas económicos "estableciendo un diálogo sobre lo que se quiere hacer en el conjunto del Estado, sin establecer líneas rojas".

"Me parece importante que la percepción que le demos a los ciudadanos de los gobiernos autonómicos no sea que cada uno propugnamos nuestras recetas contra la crisis, sino que también damos un paso más y somos capaces de sentarnos como en los Pactos de la Moncloa del año 1977", ha insistido. En este sentido, ha agradecido al lehendakari que haya escuchado esta propuesta que, según ha afirmado, la seguirá haciendo "por una cuestión de sentido común, más allá de las ideologías".

Monago ha reconocido que en estos momentos los gobiernos están aplicando medidas que "no forman parte del acervo de los partidos, como las medidas que tuvo que adoptar José Luis Rodríguez Zapatero al final de su legislatura o las que está tomando Rajoy".

Asimismo, ha rechazado que la vicepresidenta del Gobierno central, Soraya Sáenz de Santamaría, se haya negado a abordar su propuesta de un nuevo Pacto de la Moncloa y ha aclarado que Santamaría dijo que "no estaba cerrado el hecho de llegar a acuerdos". "Ya empezamos a avanzar algo. No serán acuerdos globales pero sí parciales", ha explicado, antes de advertir de que si se tiene que quedar solo, se quedará solo.

Al respecto, ha insistido en la necesidad de sentarse para hablar de materias concretas y ha señalado que es "fundamental no hablar con líneas rojas". "Cuando alguien se sienta para debatir con líneas rojas, es imposible. El acuerdo de un pacto es un ejercicio de cesión de posiciones", ha indicado.

El presidente del Gobierno de Extremadura ha precisado que estas 'líneas rojas' son "para todos y en todos los ámbitos", es decir "para el Gobierno, la oposición y las distintas administraciones". "Estoy convencido de que el diálogo es un instrumento en estos momentos", ha resaltado.

Monago se ha mostrado convencido de que en estos momentos es necesario realizar un "ejercicio de humildad tanto para el que gana con una mayoría amplísima, como para el que está en el papel de oposición pero sin líneas rojas" porque "si no es así, no se podrá hablar".

Para el presidente extremeño, las reformas que se adopten "deben servir de instrumento para desarrollo y freno de la crisis, pero también deben servir a futuros gobiernos" y para ello "es necesario hablar con los que puedan venir".

Realidades distintas

Respecto a las declaraciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, sobre la devolución de las competencias por parte de las comunidades autónomas, Monago se ha mostrado contrario a esta medida, al considerar que las comunidades autónomas tienen "realidades muy distintas, tanto poblaciones como en su forma de gobernar".

Como ejemplo, el presidente extremeño ha tomado la Educación para afirmar que en unas comunidades hay una red de centros educativos privados muy amplia, cuando su comunidad no tiene prácticamente presencia de este tipo de centros.

Sin embargo, se ha mostrado partidario de la idea de Aguirre de "resolver las actuales ineficiencias". "Es necesario resolver y clarificar el ámbito competencial de cada una de las comunidades autónomas ", ha indicado.

En este sentido, ha hecho referencia a la posibilidad de que los recortes anunciados por el Gobierno central en materias como Educación y Sanidad sean de aplicación voluntaria para cada gobierno autonómico, para afirmar que no es partidario del "café para todos" sino que es necesario cumplir los objetivos marcados por la UE y los mercados financieros. "Cada uno no puede hacer lo que quiera porque supondría seguir aumentando el problema", ha advertido.

Por ello, ha afirmado que su gobierno aplicará las medidas del Ejecutivo central para Educación "con los márgenes de flexibilidad" y ha apostado por "adaptar las máximas del gobierno a cada realidad".

"Cuando se dice que se incrementa la ratio de alumnos por aula es necesario contextualizarlo en cada territorio, porque si tengo un aula con siete alumnos y el centro educativo más próximo está a 50 kilómetros, tendré un aula con siete alumnos", ha explicado.

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