En contra de lo que informó en un principio la dirección del metro valenciano, la Línea 1, donde se produjo el trágico accidente, no es la única que cuenta con el sistema de seguridad FAP.

El FAP funciona gracias a un sistema de balizas, que controla la velocidad de los trenes al pasar por encima de ellas. En los tramos donde no las hay, el maquinista controla el convoy.

También un tramo de la Línea 5, la última en abrirse, funciona con el FAP. Es un trayecto de nueve estaciones, entre Jesús (la del siniestro) y Torrent Avinguda, según han explicado a 20 minutos los sindicatos CC OO y SIF.

En este tramo, las líneas 1 y 5 comparten vías, por lo que la 5 debe adaptarse al sistema de la 1, más viejo e inseguro. «Esto no es bueno ni para los trenes ni para los conductores, que en gran parte del recorrido de la 5 están acostumbrados al ATP, que controla la velocidad del convoy. Al llegar a Jesús, tienen que pasar al FAP, en el que el frenado depende del conductor», explican en CC OO. «Con el ATP nunca se hubiera producido la tragedia», indican en el SIF.

850 balizas en la Línea 1

En la Línea 1, de 90 km, hay 850 balizas. Están situadas en las entradas y en las salidas de las estaciones. También en los pasos a nivel. En el resto del recorrido no las hay, como en la curva del accidente. Si hubiera habido una en ese punto, habría frenado el convoy.

En el tramo de la Línea 5 con FAP hay cuatro curvas pronunciadas sin baliza.