Alejandra Sierra estudiante

«Es un lugar abierto y público». «Me parece mal que la gente no recoja sus colillas y no se lleve los ceniceros que reparte en el Ayuntamiento. Lo de la ley antitabaco me parece una buena idea, si es por salud, pero que ahora se metan con ella en la playa me parece demasiado. Es un lugar abierto y público donde el humo no molesta a nadie.»

Antonio Bermúdez embalador

«La gente no tiene que ensuciar». «No creo que sea necesario hacerlo, porque es un sitio de todos. Están con tantas prohibiciones que algún día vamos a tener que pagar por vivir. Si fuese por salud, lo entendería, tratándose de un lugar privado y cerrado, como en un restaurante, pero no es el caso. Creo que la gente debería colaborar algo en la limpieza.»

Daniel Toral jubilado

«Por limpieza y por salud deberían prohibirlo». «A mí me parece muy bien que lo prohíban. Tanto por limpieza como por salud: cualquier niño pequeño o una persona mayor  pueden pisar un cigarrillo mal apagado sin darse cuenta y quemarse o ensuciarse. Y por otro lado, los que fuman también están manchando su cuerpo por dentro.»

Carlos Rumbo estudiante

«Que se multe al que tira la colilla». «Yo no soy fumador, pero no me molesta que la gente lo haga en la playa. Me es indiferente porque es un sitio público y abierto, así que el humo no me molesta. ¿Una fórmula?, que vayan uno por uno detrás del que deja colillas enterradas y les pongan una multa.»

Ángel Patiño mozo de almacén

«No creo que haga mucha gracia la medida». «A cualquier fumador le apetece un cigarro en la playa y no creo que les haga mucha gracia que se lo quiten. También es cierto que te pones a andar por la playa y sólo encuentras colillas enterradas en la arena, pero eso no es justificación para que esté prohibido echar un cigarro en un sitio abierto.»

Fátima Castro estudiante

«Bastante prohíben en otros sitios». «Es un lugar público y ahí no se pueden meter a no dejar fumar. Bastante prohíben ya en otros sitios. Lo malo es que, a pesar de que hay papeleras y ceniceros a lo largo de la playa, la gente hace un poco lo que le parece. Así que al final dejan la arena llena de cigarros. Ocurre lo mismo por la calle y no lo prohíben.»