El vicepresidente económico del Govern, Josep Ignasi Aguiló, ha confirmado que este año no habrá nuevos impuestos en Baleares, tras el Decreto Ley que se convalidará esta tarde en el Parlament para reducir en 65 millones de euros el déficit público y que supone la aplicación del céntimo sanitario, así como varios impuestos en vehículos de alta gama, transmisiones patrimoniales y actas jurídicas.

En los pasillos del Parlament, Aguiló ha señalado que, de esta manera, los impuestos que se aprueben esta tarde serán los últimos de este año, dado que con ellos ya se podrán ajustar las cuentas de la Comunidad Autónoma a las exigencias del déficit público. No obstante, ha añadido que "estamos en un proceso reformista y las reformas se van haciendo".

Finalmente, ha remarcado que con las medidas que se aprueben esta tarde en la Cámara autonómica, se podrá "acelerar el proceso de equilibrio presupuestario", por lo que ha insistido en que "no hará falta una nueva subida de impuestos".

En este sentido, el vicepresidente económico ha añadido que el Govern "ha intentado elegir aquellas medidas que menos efecto tengan en la actividad económica y en la demanda y que sean más rígidos los bienes sobre los que decaiga", y se ha descartado aquellos impuestos "que pueden afectar al ahorro y a la inversión, que en este momento es lo que más falta hace", ha argumentado.

Con todo, ha negado tajantemente que los gobiernos del PP estén actuando "con improvisación", más bien al contrario, ha dicho, "están poniendo un rumbo muy claro, marcando unas líneas definidas que todo el mundo puede percibir con claridad", ha matizado.

"Si se habla de improvisación es porque el Gobierno Zapatero empezó llevando un tipo de política y cuando recibió una serie de llamadas el 10 de mayo de 2010 tuvo que cambiarlas, es decir, dio un giro de 180 grados", ha opinado al respecto.