El lugar donde habita el descanso
Tonos amarillos y tostados aportan sensación de confort y calidez en cualquier estancia de una casa. En la decoración de esta vivienda se ha aprovechado su condición de ático para conseguir el máximo de luz natural en todos sus rincones. Los pequeños detalles decorativos y la utilización de la madera hacen el resto para crear un espacio acogedo. (J. M.)
No siempre tener una casa bonita y confortable es sinónimo de la ruina económica o de una hipoteca perpetua. Los propietarios de este ático optaron por salir de Madrid e instalarse en la localidad de Tres Cantos, donde las casas son bastante más asequibles, y han conseguido huir del ritmo frenético de la capital estando en contacto con la naturaleza.

Para ahondar en esta sensación de bienestar, para la decoración de la casa se ha optado por los colores pastel en las paredes y el mobiliario, que combina perfectamente con la oscuridad de la tarima de madera de roble. La luz natural también forma parte de la decoración. Los muebles, en su mayoría de estilo japonés, juegan con ella para crear rincones cálidos y agradables. Por la noche, diversos puntos indirectos de luz los iluminan para darles un toque íntimo y acogedor.

Otra de las particularidades de esta vivienda de dos alturas es la mezcla de elementos clásicos, como la tarima o los muebles de madera, con otros más actuales, como los detalles decorativos de metal. En el primer piso prima el clasicismo, mientras que en el segundo el toque oriental es el rey.


También destaca la utilización de plantas ornamentales, que aportan frescor al conjunto, y de los cuadros, de un gusto muy particular.