El mayor atractivo del Museo Verbum no está dentro de los muros del edificio que diseñó César Portela, sino fuera. Muy criticado desde su apertura al público, recibe al mes unas 1.300 visitas, menos de una cuarta parte de las que se contabilizan en el de arte contemporáneo (Marco). Su mayor potencial de cara al verano, sin duda, es la proximidad a la playa de Samil, unos 50 metros. El segundo ,está en el bar. El Verbum Jazz Café tendrá, entre julio y agosto, unas treinta actuaciones.

El primer cumpleaños le ha sentado bien a la programación: del cabaré de Detóur o Lili Berlín al piano de Joan Monné o los ritmos brasileños de Rosye Brown, sin olvidar a los locales Trem Fantasma y Funny Bones o la visita de Javier Arroyo y el californiano Paul Stocker, el Verbum Jazz Café. Además, este verano, atardeceres a ritmo de lounge con los DJ del colectivo Lagares y un nuevo servicio: la programación en tu móvil con sólo apuntarte en el 986 241 430.

Y después del concierto, en bus

La vuelta a casa después de los conciertos de Castrelos será más fácil este verano. La concesionaria Vitrasa pondrá en marcha un nuevo autobús que, cada diez minutos y sólo una vez acabado el concierto, comunicará el parque con el centro de la ciudad. Irá por praza de América, Camelias, Policarpo Sanz, Colón, Urzaiz, Pizarro, praza de España, Gran Vía y praza de América.