El Juzgado de lo Penal número 2 de Jaén ha absuelto a M.E.J. de un delito de quebrantamiento de medida cautelar y otro contra la integridad moral tras haber acosado a una mujer con la que creía estar casado, toda vez que el procesado sufría un trastorno de delirio de contenido erótico, según relata la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press.

Sin embargo, el fallo lo condena a someterse a un tratamiento médico externo de su enfermedad mental durante tres años por el delito contra la integridad moral, del mismo modo que a recibir dicho tratamiento por el delito de quebrantamiento de medida cautelar por un periodo de dos años. Además, la custodia del acusado queda sometida a la custodia de su hija, a cuyo cuidado y vigilancia quedará sujeto durante tres años.

Asimismo, según se expresa en el fallo, al procesado le ha sido prohibido aproximarse a la mujer a la que había acosado en cualquier lugar en el que se encuentre, a menos de 300 metros, así como a aproximarse al domicilio de ella a una distancia menor de la mencionada.

Tal y como recuerda el Juzgado de lo Penal, el acusado padece trastorno mental con alucinaciones visuales y delirio de contenido erótico, lo que le hace creer que se encuentra casado y que tiene hijos con una mujer, a pesar de que no tiene con ella relación alguna.

Así, el procesado comenzó a enviarle mensajes a su teléfono, que, dado su contenido e insistencia, hicieron que la misma lo denunciara y que se resolviera, por parte del Juzgado de Instrucción número 1 de Jaén, la prohibición de que se aproximara al domicilio de la mujer de la capital, así como a cualquier lugar en el que se encuentre.

Decenas de mensajes

De esta forma, y pese a conocer dicha prohibición, el acusado envió decenas de mensajes telefónicos que quedaban grabados en el contestador de la misma y en los que le insistía en que "tenían que estar juntos" y en que "tenía que irse a vivir con él, pues era su marido". Mensajes en su mayoría de contenido sexual en los que le hablaba de relaciones sexuales que "iban a mantener".

Además, el procesado aludía a que "tenía que vivir con él para prepararle la comida y cuidar de su casa y de sus hijos". Incluso llegó a crear alarma y desasosiego en la mujer, impidiéndole realizar su vida con normalidad ante el temor que ello le producía.

Consulta aquí más noticias de Jaén.