El Juzgado de lo Penal número 14 de Sevilla ha condenado a nueve meses de cárcel al administrador único de una finca de la localidad de Constantina tras un incendio forestal que arrasó 1.300 metros cuadrados de arboleda y que se originó en la referida finca a causa del mal estado del tendido eléctrico, la ausencia de cortafuegos perimetrales a las torretas y la falta de poda de la arboleda.

En la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, la juez relata que los hechos sucedieron a las 21,00 horas del día 9 de agosto de 2007 en la finca 'Las Bernabelas' —en pleno Parque Natural de la Sierra Norte—, de la que es administrador único el acusado, J.R.F., cuando se detectó un fuego que no fue extinguido hasta 40 minutos más tarde.

La sentencia considera que los motivos del fuego fueron el mal estado del tendido eléctrico, la ausencia de cortafuegos perimetrales y la falta de poda de la arboleda, todo lo cual "dio lugar, en un día de escaso viento, a que el cableado se balanceara prendiendo fuego en las copas de los árboles, y extendiéndose el incendio a un total de 1.300 metros cuadrados".

La superficie quemada "no fue mayor gracias a la intervención del propio personal de la finca, quien intervino activamente en su extinción y, a su vez, comunicó el incidente" al Centro Operativo Provincial (COP). Por este motivo, "aún cuando tuvo que desplazarse un retén de incendios del Infoca, no se apreciaron gastos de extinción".

Según la juez, "existía una obligación por los titulares de la finca de mantenimiento de la misma en condiciones de cuidado necesarias para evitar situaciones de riesgo", a lo que se suma que los informes periciales "ponen de relieve que una causa eficiente de tal incendio fue el estado en el que se encontraba la finca".

Asimismo, los técnicos de la Policía Nacional "hacen referencia al mal estado del tendido eléctrico, la ausencia de cortafuegos y la falta de poda", todo lo cual "era una situación de riesgo de incendio, que se veía agravada porque no se había realizado la labor de limpieza de la finca". Así, el acusado no había realizado trabajo alguno de poda en el año 2007, "lo que había implicado que las líneas de tendido eléctrico estuvieran en contacto directo con las copas de los árboles".

Esto último "constituía un peligro constante de incendio", añade la sentencia, que concluye que "existió una actuación imprudente en el mantenimiento de la finca, que determinó la causación del incendio referido, si bien en la pequeña escala en la que se produjo y con las leves consecuencias que supuso".

Por todo ello, condena al acusado a nueve meses y un día de cárcel y al pago de una multa de 720 euros por un delito de incendio forestal imprudente, con la atenuante muy cualificada de reparación del daño "por la inmediata actuación de los encargados de la finca sofocando el incendio de forma rápida y, por tanto, sin necesidad de causar mayores perjuicios".

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