El rey Fahd, el presidente del Congo, el príncipe Rainiero de Mónaco y la princesa Grace Kelly, Deborah Kerr, Sean Connery, Adnan Kashogui, Carmen Sevilla o Camilo José Cela son sólo algunos de los clientes que el Incosol Hotel Medical SPA de Marbella (Málaga) ha recibido en sus 39 años de historia, que cumple este martes, 17 de abril. Hoy, su situación es bien diferente, con sus puertas cerradas y el futuro incierto aunque con hasta tres empresas interesadas en su adquisición.

Lejos queda aquel 17 de abril de 1973 cuando el protagonista de la película Las Minas del Rey Salomón, Stewart Granger, fue su primer cliente. El presidente del Grupo Jale, José Antonio López Esteras, es el propietario de esta clínica-hotel, fundada por Ignacio Coca y que en la actualidad "lucha" para que salga adelante.

Así, este empresario defiende, en declaraciones a Europa Press, que tiene constructoras e inmobiliarias pero se considera "hotelero desde hace 25 años". Sus críticas se dirigen contra los nuevos administradores concursales y el uso que de la Ley Concursal realizan: "está para salvar empresas, no para liquidarlas".

La situación del hotel no es la mejor. Cerró sus puertas el pasado 1 de abril, Domingo de Ramos, en pleno inicio de la Semana Santa y con clientes en su interior que tuvieron que ser realojados en otro emblema de la Costa del Sol, el hotel Los Monteros, que también pasó por una situación similar y muy difícil pero que logró salir adelante.

Los trabajadores del Incosol siguen acudiendo cada día a sus puestos de trabajo en dos turnos. El presidente del comité de empresa, Javier Moreno, ha admitido a Europa Press que los ánimos están cada vez peor: "son ya muchos días y parece que los administradores concursales no tienen prisa por darle una solución".

Siguen yendo a trabajar, 'picando' por el control para que quede constancia de su asistencia. Son 133 empleados fijos que tienen las instalaciones del hotel y la clínica "en perfecto estado". "Si mañana quisieran podríamos abrir y empezar a trabajar porque está todo perfecto", ha insistido. INTERESADOS

Durante estas dos últimas semanas ha habido hasta tres empresarios interesados por adquirir el Incosol Hotel Medical SPA, de hecho, incluso representantes de los mismos han acudido a las instalaciones y han salido satisfechos. Los administradores concursales ya tienen las posibles ofertas y los trabajadores, mientras tanto, siguen unidos para que cualquier interesado cuente con ellos para el futuro.

"Para eso estamos aquí, manteniendo todas las instalaciones, para que quien lo compre se quede con nosotros. Estamos cuidando el hotel y la clínica, que también permanece cerrada", ha asegurado Moreno, quien ha añadido que lo único que se debería hacer es pedidos a proveedores y pagarles: "ya no nos fían".

Estos empleados, además, siguen sin cobrar sus nóminas; la última cantidad que han percibido hace pocas semanas ascendió a 150 euros. Y durante estos días aún siguen sonando los teléfonos de recepción y reservas: "hay muchas personas que siguen llamando preguntando cuándo se abre, otros que quieren hacer reservas y a los que se les explica la situación". No en vano, antes de Semana Santa había 67 clientes y el viernes antes del cierre unos 40.

Según Moreno, la relación de López Esteras con los empleados es nula. Es más, el presidente del comité de empresa ha afirmado que "no nos está ayudando y con sus declaraciones crea malestar e incertidumbre". En este punto se ha preguntado por qué "no nos ayudó antes".

El presidente del Grupo Jale, por su parte, que se autodefine como "un luchador", dice que la situación es difícil "porque me la han puesto muy complicada por el concurso". La solución, ha dicho, pasa por mantener la clínica abierta durante todo el año, de hecho, lo contrario "podría ser hasta un delito sanitario".

"Incosol no es un hotel cualquiera, es un centro médico que tiene asociado un hotel y que es pionero en España, con el primer escáner multicorte que se instaló en España", ha recordado. Así, ha confiado en que en un corto espacio de tiempo la situación se resuelva.

La pasada semana el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Cádiz emitió un auto en el que instaba a los administradores concursales a que el establecimiento siga abierto. Para ello, abría un periodo de consultas entre administradores y representantes de los trabajadores de 30 días, así como un listado de los empleados actuales.

Los empleados también esperan que el futuro se despeje en breve. Mientras tanto, las telefonistas siguen atendiendo llamadas, los cocineros hacen la comida cada día pero todo lo pendiente ya se ha hecho y muchos pasan el tiempo hablando, haciendo punto y confiando en recibir una llamada o una visita que les saque de la incertidumbre actual.

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