Un total de 2.315 personas ha abandonado Baleares durante el primer trimestre de 2012, de forma que las islas se sitúan como la Comunidad Autónoma donde el saldo migratorio es el más negativo del conjunto del país.

Los datos muestran que en los tres primeros meses de 2012 han llegado a Baleares 4.379 personas y se han ido 6.694. Así lo ha anunciado el Instituto de Política Familiar de Baleares (IPFB), tras la información publicada este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

La cifra contrasta con el saldo migratorio de los últimos años. Así, en 2009 fue positivo, de 629 y en 2012 negativo, de 439, mientras que en 2011 remontó de nuevo con datos positivos situándose en 1.216.

El IPFB considera que existen diversos factores que explican el saldo negativo de la migración interior en Baleares, como el paro y la crisis económica, aunque resaltan la "deficiente" protección de la familia en las Islas. Por ello, la institución reclama al Govern la puesta en marcha de políticas "con perspectiva de familias".