Bolsa de Madrid
Detalle del interior de la Bolsa madrileña. Javier Lizón / EFE

La bolsa española ha sucumbido a la presión vendedora y ha perdido este jueves los 7.000 puntos por primera vez desde el 10 de marzo de 2009, con lo que marca un nuevo mínimo anual y se acerca a los niveles de septiembre de 2003. La Bolsa española ya había registrado este miércoles la mayor caída del año, un 3,99%.

El principal indicador español, el IBEX 35, ha cedido un 2,42% en la sesión, lastrado por la caída de  la gran banca, las constructoras y las energéticas y a pesar de la elevada demanda registrada en la subasta de bonos y obligaciones del Tesoro.

Los inversores continuaron penalizando a Repsol (-4,77%) tras la expropiación de YPFLos inversores continuaron penalizando a Repsol (-4,77%) tras la expropiación de YPF.Esto, unido a los rumores de que Francia podría perder la máxima calificación crediticia, arrastraba al selectivo hasta los 6.908 puntos, con lo que las pérdidas acumuladas desde principios de año ascienden al 19,36%.

Los inversores continuaron penalizando a Repsol (-4,77%) tras la expropiación de YPF, al igual que a su participada Sacyr (-4,42%), que se anotaban la primera y tercera mayor caída de la sesión. La incertidumbre sobre la banca se tradujo en una caída del 4,52% en BBVA y del 3,56% en Santander. Además ACS se dejó un 4,01%. Iberdrola perdió un 3,09%.

Sólo seis valores del selectivo esquivaron el rojo. Amadeus se revalorizó un 5,11% tras anunciar acuerdos con Expedia y Southwest Airlines para reforzar su presencia en Norteamérica. Le siguieron Red Eléctrica (+1,94%) y Dia (+1,44%). Grifols (+1,07%), BME (+0,68%) y Enagas (+0,18%) completaron la lista de ganancias.

El resto de mercados europeos también sufría caídas: el 2,05% en París y del 2,01% en Milán. Francfort perdió un 0,8% y Londres cerró plano.

Al otro lado del Atlántico, Wall Street dudaba si decantarse por el rojo o las ganancias, mientras que el euro mantenía posiciones respecto al dólar y el intercambio se fijaba al cierre de sesión en 1,3131 'billetes verdes'.

Descorrelación con la prima

La prima de riesgo -el sobrecoste que exigen los inversores por comprar deuda española en lugar de alemana- se incrementaba poco antes del cierre hasta los 423 puntos básicos, mientras la rentabilidad del bono español a 10 años rozaba el 6%. Y eso que desde el FMI y Bruselas daban un espaldarazo a la reforma financiera y descartaban que la banca necesite recurrir al fondo de rescate para recapitalizarse.

El gestor de renta variable de Inversis Banco David Navarro subrayó la "descorrelación" que parece haberse producido en los últimos días entre el mercado de deuda pública y la renta variable, una vez que la prima de riesgo se ha atascado en el entorno de los 400 puntos básicos.

Además, Navarro advirtió de que con la pérdida de los 7.000 puntos queda de manifiesto que el selectivo español no tiene más soporte que los mínimos registrados en marzo de hace tres años.