La dirección y los sindicatos de Banco Mare Nostrum (BMN) han alcanzado un principio de acuerdo para llevar adelante la segunda reestructuración de la entidad, conforme a lo estipulado por el Gobierno, que contemplará un nuevo expediente de regulación de empleo (ERE), que incluirá a su vez suspensiones temporales y rotatorias de contratos, semestrales y trimestrales, así como 150 bajas voluntarias indemnizadas.

A mediados de febrero, el grupo BMN, formado por CajaGranada, Cajamurcia, Caixa Penedés y Sa Nostra, planteó a las centrales sindicales su propuesta para la segunda reestructuración laboral necesaria para cumplir los requisitos apuntados por el Gobierno, que contemplan la extinción de 530 contratos —nuevo recorte que se suma a los 120 del ERE en vigor hasta las 650 extinciones—, el cierre de 120 oficinas, una reducción salarial del cinco por ciento durante dos años, y la suspensión rotatoria durante dos años de 800 contratos durante tres meses cada uno, entre otras medidas.

Esa propuesta inicial fue rechazada de pleno por todos los sindicatos, quienes pidieron la apertura de la mesa de negociación y convocaron movilizaciones, entre ellas una huelga para el 19 de abril, que ahora, según han indicado a Europa Press fuentes sindicales, ha sido desconvocada, así como el resto de acciones, tras el principio de acuerdo alcanzado después de una "complicada y dura negociación" entre las partes.

La segunda reestructuración contempla el cierre de 120 oficinas, en concreto 85 este año y 35 en 2013, algo que no se ha abordado en la negociación y que sigue adelante.

De esta forma, según el principio de acuerdo, consultado por Europa Press, y que ahora deberá ser desarrollado con las medidas detalladas, tras el acercamiento de posturas, se ha acordado "continuar con el ERE en vigor hasta utilizar todas las plazas disponibles para bajas voluntarias indemnizadas".

También se ha acordado ofrecer un nuevo plan de hasta 150 bajas voluntarias indemnizadas, sin límite de edad, con una compensación de 45 días por año laboral trabajado y un tope máximo de 42 mensualidades. Se establece un tope mínimo de 40.000 euros para las personas que tengan más de seis años de antigüedad.

Asimismo, este acuerdo contempla un programa de entre 100 y 150 suspensiones de contratos por seis meses, cuya vigencia se establece desde el 1 de julio de 2012 hasta el 31 de diciembre de 2012 y durante la que la empresa abonará hasta un máximo de 500 euros mensuales durante el período de suspensión. La suma de esa cantidad, más el salario de los seis meses anteriores a la suspensión más la prestación por desempleo percibida durante esos seis meses "solo podrá alcanzar un máximo del 75 por ciento de la retribución bruta en cómputo anual".

El acuerdo indica que se concederán anticipos a cuenta de la remuneración ordinaria durante el período de suspensión. Además a la finalización de dicha suspensión la empresa notificará el nuevo destino, que "podrá ser cualquiera dentro del ámbito geográfico de BMN". Si existiera "movilidad geográfica efectiva", que suponga cambio de residencia para el trabajador, el banco pagará a éste una compensación de 800 euros mensuales por tres años en concepto de alquiler de vivienda y 20.000 euros por una sola vez.

Si el trabajador optara por no reincorporarse tendrá derecho a 45 días por año laboral con un tope de 42 mensualidades. Si tuviera una antigüedad igual o superior a seis años, la indemnización mínima será de 40.000 euros.

Las medidas de movilidad que no vayan acompañadas de un cambio de domicilio, darán derecho durante los dos años posteriores a la incorporación al nuevo destino al disfrute del abono de la compensación establecida por convenio por kilometraje, al pago de complemento salarial por movilidad geográfica, y a la flexibilización de la jornada diaria de trabajo.

Otra medida contemplada en el preacuerdo y acordada por las partes es la suspensión durante dos años de forma "rotatoria" de los contratos de trabajo a 800 empleados durante tres meses al año, esto es, 200 por trimestre. El preacuerdo precisa que esta medida "está encaminada a evitar o reducir el volumen de afectados por el programa de bajas incentivadas" y se implementará de forma "inmediata".

Todas esas suspensiones de contratos llevan garantizada la reincorporación al puesto de trabajo.

Excedencias voluntarias y reducciones de jornada

Este preacuerdo establece un programa de excedencias voluntarias, en concreto por un período igual o mayor a un año y menor de dos, que se retribuirá con un 15 por ciento del salario actual; una excedencia por más de dos años y menos de tres, que se retribuirá con un 20 por ciento de salario actual; y excedencia por más de tres años o menos de cinco, que se retribuirá con un 30 por ciento del salario actual.

El preacuerdo contempla además un programa de reducciones de jornada con novación contractual, de carácter voluntario, tanto temporales como definitiva, con un mínimo de un 20 por ciento de jornada y un máximo de un 50 por ciento, con una reducción salarial "directamente proporcional" a la reducción de tiempo de trabajo.

Reducción salarial temporal

Asimismo, este preacuerdo contempla la reducción salarial temporal para toda la plantilla de BMN entre el 1 de julio de este año hasta la devolución de las ayudas del FROB o hasta el 31 de diciembre de 2014.

Se excluyen de esta medida las personas cuya retribución total anual sea igual o inferior a 30.000 euros y a elección del trabajador podrá aplicar la reducción salarial temporal a las aportaciones a su plan de pensiones del año que le corresponden, en lugar de ver reducido su salario ordinario.

El acuerdo indica que las reducciones salariales tanto las derivadas de suspensiones de contrato como la temporal incorporará a este acuerdo no serán tenidas en cuenta para calcular los salarios en el proceso de armonización de las condiciones laborales de BMN ni a efecto del salario regulador para el cálculo de indemnizaciones por extinción de contrato.

El principio de acuerdo indica que deberá ratificarse dentro de 15 días desde el inicio del período de consultas previsto en la legislación y asimismo contempla que BMN asume el compromiso de que cualquier proceso de reorganización o reestructuración interno será negociado previamente con la representación sindical.

En este documento de preacuerdo se apunta que la dirección de la empresa "había manifestado de forma reiterada la necesidad de abordar de inmediato el segundo plan de reestructuración debido a la profundidad y materialidad de la crisis económica que afecta al sector financiero y al grupo, y que se concretaba, entre otras cuestiones, en un descenso continuado de negocio, incremento de la morosidad, aunque ésta se mantuviera por debajo de la media, efecto en la cuenta de resultados de 2012 o mantenimiento del cierre de mercados mayoristas".

Reacciones sindicales

Fuentes sindicales han destacado a Europa Press que "se ha conseguido que esta segunda reestructuración se haga con medidas que garantizan el empleo futuro".

Han resaltado que con este preacuerdo "se evitan despidos forzosos" y ha destacado que las condiciones del mismo "mejoran sustancialmente las condiciones establecidas en la reforma laboral del Gobierno". En ese punto, han resaltado que "el anuncio de la huelga y de las movilizaciones y la presión que ello suponía han dado su fruto y en la negociación hemos conseguir mejorar las condiciones que se contempla en la reforma laboral".

Tras reconocer que las negociaciones "han sido duras", las fuentes han apuntado que CGT y UOB no han firmado este preacuerdo "y tampoco firmaron el anterior de 2010".

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