La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha ordenado repetir el juicio contra un policía que fue condenado a más de diez años de cárcel por abusar sexualmente, amenazar y maltratar a su esposa y a dos hijas al considerar que dos de las pruebas que el condenado había solicitado le fueron negadas indebidamente.

El alto tribunal decide así que se repita el juicio con otros jueces, anula la sentencia de la Audiencia Provincial de Cádiz y atiende al recurso presentado por el policía, en el que alega la vulneración su presunción de inocencia y su indefensión por no haber podido utilizar las pruebas pertinentes para su defensa.

Esas pruebas rechazadas, al considerarlas el tribunal de instancia inútiles o impertinentes, fueron informes psicosociales del condenado y de las víctimas y un documento sobre un proyecto empresarial presentado por una de las víctimas con el que el policía pretendía justificar una supuesta actitud hostil de una de las hijas por no haberle querido avalar.

El Tribunal Supremo es consciente de que la repetición del juicio puede causar un perjuicio a las víctimas que tendrán que revivir episodios sufridos pero justifica la misma en los "principios inabdicables en favor de todo imputado". HECHOS

La Audiencia gaditana consideró probado que durante los 29 años que duró su matrimonio el agente sometió a su esposa a "una relación de control y dominación", con "bofetadas y zarandeos" y amenazas frecuentes con su arma reglamentaria "diciéndole que la iba a matar".

Igualmente, fue condenado porque abusó sexualmente a una de sus hijas, que, como o "mecanismo de defensa" desarrolló una anorexia nerviosa. Años más tarde continuó siendo víctima de tocamientos y abusos del progenitor, lo que la llevó a intentar suicidarse. Según la sentencia de la Audiencia Provincial, la otra hija del policía también fue víctima de abusos sexuales y tocamientos desde los cuatro años y penetraciones con objetos a partir de los 16.

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