Anders Behring Breivik , el único acusado de la muerte de 77 personas en Noruega se ha mostrado este martes orgulloso de su barbarie, en el inicio de su declaración: "Perpetré el atentado más espectacular y sofisticado en Europa desde la II Guerra Mundial", según informa el diario VG. Breivik ha admitido que volvería a hacer lo que hizo "porque los crímenes contra mi gente y mi cultura son mil veces más bárbaros".

Los atentados intentaban cambiar la política de inmigración y evitar una guerra civil  El ultraderechista —que volvió a repetir el saludo militar de este lunes— defendió que actuó desde la "bondad" y no la "maldad" cuando cometió los atentados del pasado 22 de julio en Noruega, en los que murieron 77 personas.  Breivik dijo que los atentados intentaban cambiar la política de inmigración del gobierno del Partido Laborista y evitar una guerra civil en el futuro en la que morirían "cientos de miles de personas". 

"Si alguien es malvado son los multiculturalistas. Lo único que debería sorprender a Noruega y Europa es por qué un acto así no haya ocurrido antes", afirmó.

Breivik comparó a los miembros de las Juventudes Laboristas que él mató el pasado 22 de julio en la isla noruega de Utøya con las Juventudes Hitlerianas. "No eran inocentes, niños civiles, sino activistas políticos que trabajan por el multiculturalismo", dijo Breivik, para añadir que "AUF (las siglas de las juventudes laboristas) se parecen  mucho a las Juventudes Hitlerianas".

El autor de la masacre definió el campamento de Utøya como un "campo de adoctrinamiento para activistas políticos" donde se forman "los comunistas más extremistas de Noruega", para asegurar que la posibilidad de ser condenado a la cárcel de por vida, "o morir como un mártir", "es el mayor honor que se puede experimentar".

Ser condenado a la cárcel de por vida o morir como un mártir es el mayor honor que se puede experimentar" Este martes es el segundo día del que ya es el 'juicio del siglo' en Noruega, donde el único acusado, Anders Behring Breivik ha declarado ante el tribunal.  El acusado ha leído un comunicado de unos 30 minutos que ha finalizado diciendo que "no puede declararse culpable". "Actué para defender mi cultura y mi gente. Así que les pido ser absuelto".

La declaración del supuesto asesino de masas podría ocupar hasta cuatro jornadas.

Como ya ocurriera en la primera jornada, el tribunal cortará algunas partes de su declaración para no convertir el proceso en una manera de hacer propaganda de las ideas de Breivik.

Breivik aceptó este lunes ser el autor de los hechos, aunque no reconoció su culpabilidad, ya que considera que actuó "en defensa propia" contra el "multiculturalismo" y el "marxismo cultural" que representa el Partido Laborista, en el poder, y que según él es cómplice de la ola islamista que amenaza Noruega.

El fundamentalista cristiano, de 33 años, desafió al tribunal haciendo un saludo con el brazo extendido y el puño cerrado justo después de que le quitaran las esposas, además de no levantarse cuando llegaban los jueces y de mostrarse impasible mientras se leía la acusación o se reconstruían los atentados.

La cuestión central del juicio será determinar si Breivik es o no un enfermo mental y si, por tanto, debe ser considerado penalmente responsable y condenado a pena de cárcel o, en caso contrario, ser enviado a un centro psiquiátrico, según establecen las leyes noruegas.

En último término serán los cinco jueces -dos profesionales y tres legos- quienes tengan la última palabra.