La resolución, a la que ha tenido acceso Europa Press, ha sido adoptada por el juzgado de instrucción número ocho de la ciudad, que ha declarado a la acusada culpable de una falta contra el orden público tipificada en el artículo 634 del Código Penal, y la ha condenado a pagar a la denunciante, de una sola vez, una multa a razón de seis euros diarios durante cuarenta días.

Según se recoge en el apartado de 'Hechos Probados' del escrito, "el 23 de enero de 2012, la acusada —T.M.L.—, letrada, salió de la sala de vistas del juzgado de primera instancia número 8 de Alicante tras haber sido expulsada por la juez denunciante, M.L.C.M., diciendo ante numerosas personas que se encontraban en el pasillo que la magistrada 'Está loca, está loca. Si está loca que vaya al psiquiatra'".

Para el juez que ha dictado sentencia, "los hechos declarados probados anteriormente son legalmente constitutivos de una falta tipificada en el artículo 634 del Código Penal y castigada con una pena de multa de diez a sesenta días". El citado artículo castiga "al que faltare al respeto y consideración debida a la autoridad o sus agentes cuando ejerzan sus funciones o les desobedeciera levemente", ha explicado el magistrado.

En este sentido, la sentencia refleja que "resulta absolutamente acreditado que la acusada profirió las frases que se han expuesto en los hechos probados con evidente ánimo de injuriar a la magistrada denunciante, lo que hizo con evidente publicidad". CONTRADICCIÓN

En el documento judicial se explica que la acusada niega que profiriera las palabras que se le atribuyen, pero sí reconoció que la magistrada estaba muy nerviosa, si bien el juez ha resaltado que la letrada "se contradice claramente, pues con ocasión de concederle la última palabra, manifestó que no tenía ánimo de injuriar, lo que no resulta explicable si no dijo ninguna palabra o frase injuriosa".

"Por otro lado, —la abogada— manifestó en el acto de la vista que el día anterior al juicio pidió perdón a la denunciante, lo que resulta, igualmente inexplicable dado que si no le faltó al respeto mediante la dicción de las palabras ya reiteradamente indicadas no se explica por qué pide perdón", ha añadido al respecto.

Por su parte, la defensa ha intentado justificar la conducta de la acusada, "lo que por otro lado vuelve a poner de manifiesto que si no ha proferido las palabras reiteradamente indicadas no hay conducta que justificar", tal y como queda recogido en la sentencia.

Así, para el juez, "la conducta de la acusada es claramente atentatoria al principio de autoridad, menoscabando públicamente el honor, la dignidad, la imagen de la magistrada denunciante, en su función jurisdiccional, lo que comprende el delito o falta de injurias consistiendo en emitir juicios de valor contra una persona, lesionando su dignidad, menoscabando su fama".

La sentencia, que ha sido notificada a las partes y al Ministerio Fiscal, es susceptible de ser recurrida en apelación dentro de los cinco días hábiles siguientes a su notificación.

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