Ortega Cano
Ortega Cano, durante una presentación taurina en abril de 2012. GTres

El abogado del extorero y ganadero José Ortega Cano ha presentado este mismo lunes un escrito ante el Juzgado de Instrucción número 9 de Sevilla en el que niega las presiones a dos testigos denunciadas por los letrados que ejercen la acusación particular en nombre de la familia del fallecido en el accidente mortal ocurrido en mayo de 2011, todo ello al tiempo que no descarta emprender acciones penales.

La acusación de las presiones traspasa la línea de lo permisible En el escrito, consultado por Europa Press, el abogado del exmatador de toros, Enrique Trebolle, critica que estas manifestaciones "a extramuros del proceso penal, son el corolario de toda una conducta observada y reiterada por estos abogados en este caso, en un vano intento de instrumentalizar el procedimiento penal a costa de romper los principios más elementales de la Justicia penal".

Al hilo, explica que hasta el momento no había denunciado este comportamiento "extraprocesal" por razones "de prudencia y mesura, pues en nuestra actuación profesional siempre han primado el rigor, la seriedad, el respeto a las pruebas y, en definitiva, que todas las incidencias relacionadas con el caso se deben de resolver en el seno del proceso penal".

En este sentido, Trebolle asevera que "el último comportamiento" de los abogados de la acusación particular convocando una rueda de prensa "para dar cuenta" del escrito remitido al Juzgado, "en el que relatan, al parecer, unas supuestas presiones a unos testigos", supone "traspasar ya la línea de los permisible y aceptable, y vulnera las reglas de actuación exigidas en el proceso penal".

Por ello, el letrado de Ortega Cano considera que "se atenta a la verdad en tan temerarias aseveraciones, con la agravante de publicidad, al aprovechar la caja de resonancia de una rueda de prensa buscada a propósito".

De esta forma el abogado respondía a los últimos movimientos de la familia Carlos Parra, el hombre fallecido en el accidente en el que Ortega Cano está involucrado. Estos presentaron un escrito al Juzgado de Instrucción número 9 de Sevilla para poner en su conocimiento que "emisarios" del acusado han "tocado" a dos testigos del siniestro que declararán en el juicio, en una actuación que, "aunque no es delictiva, sí es irregular".

Los testigos han sido consultados, interrogados, tocados... Al hilo de ello, han subrayado que los testigos "han sido consultados, interrogados, tocados, por parte supuestamente de emisarios del acusado", entre los que se encontrarían una persona que ha trabajado para el extorero y el "peluquero personal" de Ortega Cano, quien "preguntó al testigo qué iba a decir y qué había visto", una actitud "que coarta y limita la libre espontaneidad que ha de tener un testigo para ir a juicio, donde tiene que ir libre de polvo y paja".

"Un testigo tiene que ser totalmente imparcial y no debe ser tocado previamente para que diga lo que va a comentar en el juicio", según han subrayado los abogados, quienes han llamado la atención sobre el hecho de que el testigo que supuestamente fue abordado por el peluquero personal y "gran amigo" de Ortega Cano "prácticamente no tenía conocimiento de que iba a ir a juicio, y a lo mejor tras esas consultas duda de acudir al juicio o de lo que va a decir y se siente con miedo".

El otro testigo "fue contactado días antes de declarar en el Juzgado por un empleado" de Ortega Cano, por lo que, "siendo dos los casos, hemos pedido al Juzgado que requiera a la parte acusada para que se abstenga de incurrir en este tipo de actuaciones". "No pedimos que se invalide sus testimonios, sino que no envíen a más personas o intermediarios para que hablen con los testigos, porque podrían sentirse molestos", han explicado.

Entre 79 y 96 kilómetros

Por otra parte, el diestro, que se enfrenta a cuatro años de cárcel por el accidente mortal, ha entregado al juez dos contrainformes que indican que circulaba entre 79 y 96 kilómetros por hora en una vía limitada a 90 y que hizo una invasión "puntual" del carril contrario.

El informe de la Guardia Civil presenta inconsistencias Los estudios han sido efectuados por el Instituto Universitario de Investigación en Ingeniería de la Universidad de Zaragoza y por un perito que se personó en el lugar del accidente a las pocas horas de suceder.

La Guardia Civil ha fijado la velocidad del coche con el que colisionó Ortega Cano en 50 kilómetros/hora y la del torero en 125, por encima de los 90 autorizados en la carretera A8002 entre Sevilla y Castilblanco de los Arroyos (Sevilla) donde ocurrió el siniestro el 28 de mayo de 2011.

Según el instituto de la Universidad de Zaragoza, la Guardia Civil de Tráfico "presenta inconsistencias en la aplicación de los teoremas de la Energía y Cantidad de Movimiento" y un cálculo correcto situaría el intervalo de velocidad del torero entre 79 y 96 kilómetros/hora, y la del Seat Altea de la víctima entre 32 y 40.