Disturbios en Essonne
Presencia policial durante unos disturbios en Essonne, al sur de París, en una imagen de archivo. ARCHIVO

La Policía francesa ha detenido este sábado a dos personas a las que considera sospechosas de haber cometido cuatro homicidios en cinco meses en el departamento de Essonne, al sur de París. El primero ha sido detenido hacia las 12.30 horas a la salida de su domicilio, mientras que la segunda detención se realizó horas después y no se han facilitado detalles.

Los cuatro homicidios se cometieron con la misma arma. Los dos primeros, una mujer de 35 años y su vecino de 52, ocurrieron el 27 de noviembre y el 22 de febrero en Juvisy-sur-Orange, Francia. La tercera víctima, un hombre de 81 años, fue asesinada el 17 de marzo en Ris-Orangis, mientras que el último homicidio se cometió a principios de este mes de abril en Grigny.

Esos cuatro homicidios, después del asesinato a tiros de siete personas el pasado mes de marzo en las localidades meridionales de Toulouse y Montauban por parte del joven de origen argelino Mohamed Merah, que acabó siendo abatido por las fuerzas de seguridad, pusieron a Francia en busca de un nuevo posible asesino en serie.

El primer sospechoso detenido, según informó el diario Le Parisien en su página web, se trata de un hombre de 33 años localizado gracias a su moto, una Suzuki blanca y azul que, según algunos testigos, es del mismo tipo que la utilizada por el supuesto homicida para desplazarse.

Los agentes de la Policía Judicial iniciaron el registro del domicilio, y condujeron al sospechoso a los locales de la brigada criminal.

Hasta la fecha había sido arrestado otro hombre, que ha sido imputado y que aunque en un primer momento reconoció ser el autor del primer homicidio, en posteriores declaraciones negó su implicación.

En la identificación de los autores, según declaró este mes la fiscal Marie-Suzanne Le Quéau, se ha movilizado a un centenar de agentes, en un despliegue en el que no se ha privilegiado la pista terrorista porque, según afirmó, "en el perfil de las víctimas no había ninguna pertenencia religiosa destacada y no ha habido ninguna reivindicación".