Pro Banco Valencia pide que los consejeros valencianos de BFA y Bankia "no cambien de chaqueta en Motilla del Palancar"

En menos de dos meses reúnen el 20% del capital social y aseguran que Lerma, Morera y Pere Mayor han comprado acciones para ir a la junta
Vicente Simó (Centro) Conversa Con Otros Dirigentes De Pro Banco Valencia.
Vicente Simó (Centro) Conversa Con Otros Dirigentes De Pro Banco Valencia.
EUROPA PRESS

La Asociación para Defensa de los Accionistas del Banco de Valencia (Pro Banco Valencia) ha reclamado este viernes a los consejeros valencianos de Banco Financiero y de Ahorros (BFA) y de Bankia que "cuando salgan de Valencia, no cambien de chaqueta en Motilla del Palancar y se pongan la chaqueta de Madrid", de modo que "cuando se hable en Madrid del Banco de Valencia, esos diez consejeros sean conscientes de que detrás de ellos están más de 47.000 accionistas y el sentir de toda una sociedad".

Así lo ha señalado su presidente, Vicente Simó, en un encuentro con periodistas para informar de las reuniones que han mantenido con accionistas y representantes del ámbito social, económico y político a todos los niveles a fin de recabar apoyos y evitar que se realice una operación acordeón que valore a cero las acciones actuales.

Entre otros muchos encuentros, asegura haber hablado con consejeros valencianos en Bankia y su matriz, a quienes ha pedido que "como defensores de los intereses valencianos, cuando salgan de Valencia los defiendan igual que lo hacen aquí", en alusión a decisiones como la adoptada por el consejo de BFA para encargar una auditoría sobre Banco de Valencia de cara a revisar su peso y por consiguiente el de Bancaja en el SIP del que nació Bankia.

De hecho, Simó ha comentado que le "extraña" que algunas personas que ratificaron decisiones contrarias a los intereses del banco y de sus accionistas le llamen ahora para felicitarle por la labor de Pro Banco Valencia. Tanto él como el secretario de la asociación, Vicente Rodríguez, reclaman una "posición vertebrada en defensa de los intereses legítimos de los valencianos" y "una sola voz por parte de alguien que todavía no existe para defender a los valencianos en ese SIP, que debería ser la presidencia de Bancaja si no hubiera pasado lo que ha pasado", y que ésta "sea respaldada por esos consejeros".

Así, han reivindicado que su labor es defender los intereses de ambas entidades pero también los de las personas a las que representan en el seno de esos consejos, conjugar ambas cuestiones y si es necesario, abstenerse en votaciones en que entren en conflicto.

En cuanto a BFA, que posee una participación del 39 por ciento en Banco de Valencia, critican que la entidad valenciana dejara de consolidar cuando fue intervenida y recuerdan que "cualquier matriz debe apoyo a sus filiales y más tratándose de entidades financieras".

Entre los agravantes que han ahondado en el deterioro bursátil de las acciones, Simó ha citado junto a la intervención por parte del Banco de España, la "venta masiva del mayor paquete en manos de un particular", en alusión a la del consejero y exvicepresidente Celestino Aznar —de la familia fundadora de Marie Claire—.

Culpa a celestino aznar de la caída bursátil

A Aznar, le culpa de esa caída en Bolsa por haber puesto a la venta cerca del 7 por ciento del capital social y le reprocha que si bien "uno es dueño de su dinero, también lo es de su ética". Es más, le advierte de que los accionistas "no olvidarán" esa actuación con la que ha perjudicado los intereses de las personas a las que se comprometió a defender como consejero, mientras ellas están "aguantando numantinamente sus acciones" e incluso comprando más.

En menos de dos meses, esta asociación creada por "cuatro o cinco 'burguesitos' del Ensanche" —en sus propias palabras— ha pasado de aglutinar a 100 personas y un millón de acciones a reunir a 1.700 asociados y 102 millones de acciones, lo que supone más de un 20 por ciento del accionariado total. De cara a la próxima junta general de accionistas, y a la espera de conocer el orden del día de esa sesión, harán público el "criterio" adoptado y ofrecerán a sus asociados la posibilidad de representarlos e incluso de sindicar las acciones, aunque aclaran que tampoco pretenden que se oiga una única voz.

De hecho, están convencidos que los grandes paquetes accionariales integrados en Pro Banco irán por su cuenta y destacan que "también hay mucha gente trabajando en el silencio más absoluto". Entre quienes les autorizan a hacerlo público, figuran el expresidente de la Generalitat Joan Lerma, el síndic de Compromís Enric Morera o el expresidente del Bloc Pere Mayor, quienes han comprado recientemente las acciones suficientes para asistir a la junta —e incluso podrían intervenir—, al igual que ha hecho la propia asociación.

"socio complementario" que mantenga la marca

En cuanto al futuro de Banco de Valencia, tienen claro que debería pasar por el respeto a los 47.000 accionistas de la entidad, preferiblemente de la mano de un "socio complementario, que tenga poca implantación en la Comunitat", por el mantenimiento de la marca "no por sentimentalismos, sino por ser una buena marca de venta" y, en definitiva, por una solución similar a la dada a Banesto.

Así, descartan tajantemente la opción de que se valoren a cero las acciones al asegurar que "Banco de Valencia tiene dueño y tiene valor", en concreto 900 millones de euros de acuerdo con el cálculo realizado por Caruana&Asociados en función de los flujos de caja, y advierten al futuro comprador de que podría encontrarse a su llegada con una verdadera "rebelión" e incluso con "47.000 cadáveres".

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