COAG ha cifrado en 8,5 euros por colmena el sobrecoste por alimentación en apicultura derivado de la situaciín actual de sequía.

En una nota, COAG ha recordado que la apicultura "está íntimamente ligada a las floraciones, tanto de vegetación natural como cultivada, por lo que un periodo de sequía le afecta directamente".

Precisa que el hecho de que se produzca un déficit pluviométrico, agravado por el anormal otoño e invierno previos, "acarrea la falta de floraciones y como consecuencia la imposibilidad de que las colonias lleven a cabo un desarrollo normal y puedan recolectar sus cosechas".

Este desequilibrio ocasionado provoca en las colmenas "aumento del tanto por ciento de necesidades de reposición del censo en relación a un año normal; debilidad y mayor sensibilidad a las enfermedades; retraso en el normal desarrollo de las colonias y pérdida del enjambrazón; u obligatoriedad de revisar y sobrealimentar las colmenas hasta que esta situación se normalice".

Ante estos hechos, COAG lamenta que "todo apunta a que el esfuerzo de los apicultores, con muchas más visitas a los colmenares y la obligación de alimentar las colonias, tan sólo servirá para mantener el censo de los colmenares y no para sacar las producciones que se obtendrían en un año normal".

En esta situación, la organización considera que "hay que tener en cuenta los sobrecostes ocasionados por el manejo encaminado a recuperar las colmenas".

Apunta que en este apartado "se debe contabilizar el coste de la alimentación suplementaria, una media de seis euros por colmena por el momento, y el coste de los desplazamientos a los colmenares, que se ha multiplicado por cinco por término medio". De esta forma se puede cuantificar en 2,5 euros por colmena el incremento del gasto de desplazamiento para aportar la alimentación, lo que "da un total de 8,5 euros por colmena en sobrecoste por alimentación".

Además, la organización recuerda que "hay que considerar, como consecuencia negativa de la sequía en una explotación apícola, los sobrecostes ocasionados por la obligatoriedad de tener que adquirir enjambres para la reposición del censo", toda vez que "en un año normal, las colmenas tendrían el suficiente vigor como para reponer el censo a partir de la propia explotación".

Apunta que en estas circunstancias, "se da la doble situación de incremento de colmenas a reponer y la imposibilidad de hacerlo desde la propia explotación".

Esta circunstancia conlleva una pérdida aproximada de unos 14 euros por colmena de la explotación", de forma que estas cifras "nos dan unas pérdidas acumuladas de unos 22,5 euros por colmena en estos momentos y una perspectiva de una inminente mala cosecha de primavera, pues las floraciones tempranas han sufrido el periodo de sequía agravado por las heladas".

Para agravar más la situación, COAG recuerda que se augura una "comprometida campaña de verano", pues la situación de sequía además va a provocar la disminución de la siembra de cultivos de primavera potencialmente melíferos, como es el caso del girasol.

Ha agregado que se tienen datos de que de este cultivo se dejarán de sembrar una gran parte de las 354.729 hectáreas que se cultivaron en la pasada campaña, a lo largo de toda la geografía andaluza.

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