Un joven de Calatayud ha sido encarcelado en Turquía por llevar en su equipaje dos piedras pequeñas, que recogió en la zona de aparcamiento de las ruinas de Pergue, en la Capadocia, con el único propósito de guardarlas como recuerdo. Las autoridades de ese país han considerado que dichas piedras son antiguas y, por tanto son patrimonio histórico.

La ley turca contempla penas que pueden ir desde los 5 a los 10 años para quien intente sacar del país piezas de más de un siglo de antigüedad. Las autoridades pueden detener de forma provisional a aquellos que intenten cometer un delito de exportación, obligarles a permanecer en el país hasta la comparecencia ante la justicia y hacerles pagar fianzas muy elevadas.

Diego Martínez, de 27 años, que trabaja como conductor de ambulancias en la ciudad bilbilitana, llegó a Turquía como turista el 19 de marzo, en compañía de su hermano, su cuñada y una tía. El día 25 visitaron las ruinas romanas de Pergue, y al salir del recinto, en el aparcamiento de autobuses, el joven recogió dos piedras del suelo que las guardó como recuerdo, una de ellas del tamaño de un mechero y otra como un paquete de tabaco, ha comentado en declaraciones a Europa Press su hermano Cosme, que permanece en Turquía. La piedra más pequeña tenía unas hendiduras y la otra parecía un trozo de moldura.

El lunes 26 de marzo, fecha del regreso a España, en el control del Aeropuerto de Antalya, al pasar las maletas por el detector, abrieron el equipaje de Diego. El personal del control, al encontrar la piedras las enviaron al museo, donde determinaron que eran antiguas y que estaban consideradas patrimonio histórico. DETENCIÓN

El joven bilbilitano fue detenido y prestó declaración, en presencia del guía del viaje, que hizo de traductor, y de una abogada de oficio. Los familiares de Diego se pusieron en contacto con la embajada y el consulado, y les aconsejaron contratar un abogado particular, aunque hasta el día siguiente no podía hacerse cargo del caso.

Entonces, con el fin de acabar cuanto antes, Diego Martínez, optó por seguir, a ver si el asunto se solucionaba en cuestión de horas, con el letrado de oficio, ha apostillado su hermano. En la madrugada del martes quedó detenido en las dependencias de la Policía de Antalya.

Horas después, ha continuado relatando Cosme, declaró ante un juez, que ha decretado prisión sin fianza, por riesgo de fuga. "Se lo llevaron esposado a la cárcel de Ltipi Cezaevi Dezemealti, a las afueras de Antalya", ha lamentado el hermano de Diego.

"Ha sido muy duro ver a mi hermano esposado, pensábamos que, en el peor de los casos el juez iba a dejarle en libertad bajo una fianza de 6.000 euros y no ha sido así. Mi hermano cogió las piedras como recuerdo, de forma inocente, por supuesto sin ninguna intención de lucrarse con ello, no sabíamos que podía pasar algo así. Ahora sabemos que las leyes turcas son muy duras".

En Turquía está prohibido exportar bienes de interés cultural y antigüedades de más de un siglo. Las autoridades controlan de forma muy estricta la salida del país de objetos que puedan entrar dentro de esa categoría. En ocasiones aplican un criterio muy amplio, entrando en esta categoría objetos y antigüedades aparentemente de escaso valor, según indican las recomendaciones de viaje que hace el Ministerio de Asuntos Exteriores en su página web.

Cosme Martínez ha indicado que "la agencia de viajes se está portando muy bien, y me está facilitando los desplazamientos". Contra la decisión del juez, la abogada de Diego ha presentado hoy un recurso. "Esperamos que todo acabe bien y que mi hermano esté pronto en libertad. Le he podido acercar a la cárcel algo de ropa, no mucha para que no piense que va a estar allí mucho tiempo, y le he dejado dinero en una cuenta que tienen en la prisión para que pueda comprar cosas que necesite, aunque no me han dejado verle", ha finalizado diciendo.

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