Dos jugadores disputan una partida de Warhammer 4o.000.	R. rUiZ
Dos jugadores disputan una partida de Warhammer 4o.000. (R. Ruiz)
Jesús y José Ángel despliegan sus ejércitos en miniatura sobre una mesa repleta de escenografía a escala, agarran los dados y se preparan para recrear una batalla épica. Son dos de los más de veinte jugadores que participaron ayer en las octavas jornadas de juegos de rol y de mesa del Centro de Juventud de La Almozara.

«Estos juegos requieren, sobre todo, imaginación», explica Jesús mientras hace rodar los dados. Lleva 18 años disfrutando de esta forma de ocio y aún no se ha cansado de elfos, enanos y demás personajes de fantasía. Junto con él, decenas de jóvenes echan partidas de cartas, observan un torneo de esgrima medieval o se hacen tatuajes temporales con tinta.

«Lo mejor de estas jornadas es la amistad que haces», asegura José María mientras juega una partida de Fuzz Toons, un original juego de cartas en el que cada participante adopta el papel de un guerrero, un mago o un ladrón.

«Los juegos de rol invitan, sobre todo, a pasar un buen rato con unos amigos»

Jesús sánchez Jugador veterano de rol