Los militares amotinados en Malí derrocan a Touré y anuncian la suspensión de la Constitución

  • "Sabemos que están intentando un golpe de Estado", explicaba horas antes una fuente del Ministerio de Defensa.
  • Los militares tienen varias baterías antiaéreas frente al edificio de la televisión. "No tenemos ningún problema con la población", han dicho por megafonía.
  • "El ministro fue a hablar con los soldados, pero las conversaciones terminaron mal", ha explicado una fuente.
Tropas de élite del ejército de Mali durante un ejercicio de entrenamiento en mayo de 2010.
Tropas de élite del ejército de Mali durante un ejercicio de entrenamiento en mayo de 2010.
GTRES

Los militares malienses amotinados, que tomaron el miércoles la sede de la radio y la televisión estatales en la capital, Bamako, anunciaron este jueves en un mensaje televisado la disolución de todas las instituciones del estado y la suspensión de la Constitución.

"Sabemos que están intentando un golpe de Estado", explicaba este miércoles una fuente del Ministerio, que ha pedido no revelar su identidad. El Ejército de Malí mantenía rodeado el palacio del presidente, Amadou Toumani Touré, después de que se oyesen disparos en distintos lugares de Bamako y en un cuartel militar situado en Kati, a las afueras de la capital, que había recibido la visita del ministro de Defensa.

"El ministro fue a hablar con los soldados, pero las conversaciones terminaron mal y la gente se quejó de la gestión de la crisis en el norte", ha explicado una fuente militar en referencia a la rebelión liderada por los tuareg que ha ganado terreno en las últimas semanas.

Las declaraciones recogidas por Reuters también informan de un tiroteo cerca de la televisión estatal, cuya señal se ha ido a negro.

"No tenemos ningún problema con la población, regresad a vuestras casas", decían militares por megáfonos a los ciudadanos entre disparos al aire, lo que provocó el pánico en la capital. Al parecer, los militares rechazan ir al norte de Mali a combatir en los enfrentamientos que estallaron el pasado enero entre el Ejército y el grupo independentista tuareg Movimiento Nacional de Liberación de Azawad, que ha causado decenas de muertos y casi 200.000 desplazados y refugiados.

Los insurgentes quieren su propia nación

Bamako fue escenario el mes pasado de una serie de manifestaciones en la que se levantaron barricadas y se quemaron neumáticos por lo que consideraban una respuesta débil por parte del Gobierno contra la insurgencia tuareg y por los pobres equipos del Ejército.

La insurgencia, que pretende crear su propia nación en el desierto en la zona norte de Malí, han realizado varios avances en las últimas semanas, como la toma de la localidad de Tessalit, en la frontera con Argelia. Gran parte de estos combatientes tuareg eran mercenarios en el Ejército del dictador libio Muamar Gadafi, que fue derrocado el pasado año.

Al parecer, todo comenzó esta mañana en el cuartel de Kati, ubicado a 15 kilómetros de la capital, después de que el ministro de Defensa de Mali, Sadio Gassama, ofreció un discurso sobre la situación en el norte del país, informaron fuentes de seguridad.

Los militares, en su mayoría jóvenes, se amotinaron, irrumpieron en el arsenal, tomaron las armas y comenzaron a disparar al aire, aún en presencia del ministro, que se vio forzado a abandonar el acuartelamiento, en tanto que los amotinados emprendían la marcha hacia Bamako. "Los familiares de los militares se niegan a que sus parientes sean enviados al frente", dijo un oficial del Ejército.

Muertos y exiliados

Estos sucesos, que no son los primeros que tienen lugar como consecuencia del rechazo de los militares a ser movilizados, se produce en un momento muy difícil para el Gobierno de Mali, debido al conflicto armado en la mitad norte del país. El grupo independentista tuareg Movimiento Nacional de Liberación de Azawad (MNLA) protagonizó el pasado 17 de enero una rebelión armada para exigir la autodeterminación del norte del país.

Desde entonces, decenas de personas han muerto, aunque no existen cifras oficiales, y casi 200.000 se han visto obligadas a abandonar sus hogares buscando refugio en otras partes del país o en los estados vecinos. Mali, que tiene previsto celebrar elecciones presidenciales el próximo abril, sufre además una grave crisis alimentaria que amenaza a gran parte de la población.

El Gobierno de Francia, antigua metrópoli, ha expresado su "profunda preocupación" por los "graves problemas" registrados durante todo el día en Bamako y que llegan a poco más de un mes de que el país africano celebre elecciones presidenciales, previstas para el 29 de abril.

El portavoz del Ministerio de Exteriores galo, Bernard Valero, ha llamado en nombre de su Gobierno "al respeto del orden constitucional" y ha condenado la "violencia". "Francia insta a todos los malienses en este periodo clave a preservar la democracia", ha añadido en un comunicado.

La ONU pide que se mantenga el orden constitucional

El Consejo de Seguridad de la ONU mantuvo consultas a puerta cerrada sobre la situación que vive Mali después de que un grupo de militares se hiciera con el control de varios puntos estratégicos de la capital, Bamako, y pidió que se mantenga el orden constitucional en el país africano.

"Los miembros del Consejo de Seguridad expresaron su preocupación por las informaciones sobre los disturbios militares en Mali y piden calma y respeto al orden constitucional a todas las partes", dijo a la prensa el presidente de turno del Consejo, el embajador del Reino Unido ante la ONU, Mark Lyall Grant.

El diplomático británico indicó que el máximo órgano de decisión de la ONU mantuvo consultas sobre los últimos acontecimientos en el país africano y decidió solicitar un informe al respecto del Departamento de Asuntos Políticos de Naciones Unidas, que se dará a conocer mañana jueves.

Los miembros del Consejo esperarán así a la comparecencia de los responsables de ese departamento de la ONU para conocer con mayor detalle la situación en Bamako y estudiar si se pronunciarán de otra manera.

Los choques se extienden a Gao

Los choques entre militares amotinados malienses y fuerzas leales al presidente Amadou Toumani Touré se han extendido a Gao, la principal ciudad del norte del país, después de que tropas rebeldes tomaran varios centros vitales de la capital, según un alto funcionario provincial.

La fuente aseguró que los uniformados amotinados se habían hecho con el control de la estación de radio de Gao, localidad que alberga el mayor cuartel militar de la parte septentrional del país.

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