Condenan a 22 años de cárcel a la acusada de matar a su amiga y simular un móvil sexual

  • El tribunal la acusa de asesinato y falsedad documental.
  • María Ángeles Molina adormeció a su amiga, la asfixió con una bolsa de plástico y la impregnó con el semen de dos gigolós.
La acusada, María Ángeles M.F., al lado de su abogada, Carmen Gómez.
La acusada, María Ángeles M.F., al lado de su abogada, Carmen Gómez.
Pol Solà / ACN

La Audiencia de Barcelona ha condenado a 22 años de prisión a María Ángeles Molina, la mujer acusada de matar a una amiga suya y dejar pistas falsas para simular un crimen por móvil sexual, con el propósito de cobrar los seguros de vida que había contratado suplantando su identidad.

Según han informado fuentes judiciales, en la sentencia, que se ha notificado este lunes a las partes, la sección segunda de la Audiencia condena a la acusada a 22 años de cárcel por asesinato y falsedad documental, si bien en el fallo consta un voto particular del presidente de la sala, Pedro Martín.

El crimen por el que ha sido condenada María Ángeles Molina ocurrió el 19 de febrero de 2008 en un apartamento de alquiler de Barcelona, donde la acusada adormeció a su amiga con una sustancia que no se ha podido determinar, la asfixió con una bolsa de plástico que le asió al cuello y posteriormente la impregnó con el semen de dos gigolós para simular un móvil sexual.

Logró aplazar el inicio del juicio

La acusada, que en enero pasado logró aplazar el inicio del juicio renunciando a última hora a su abogado, mantuvo ante el tribunal un relato frío y a veces incluso desafiante, en el que respondió a todas las preguntas de la acusación dando explicaciones de todo tipo, aunque en ocasiones tuvo que escudar en expresiones como "no lo sé" o "no recuerdo".

María Ángeles M.F. ha señalado que el día 19 de febrero de 2008 se fue a Zaragoza con su Porsche a buscar las cenizas de su madre (consta que se las entregaron a mediodía), y que no regresó a Barcelona hasta las 20.00 horas, más o menos, y que entonces fue a unos grandes almacenes a comprar un reloj Cartier para su compañero, que al día siguiente celebraba el cumpleaños.

En el momento en el que el fiscal sostiene que estaba en casa de la víctima asfixiándola con una bolsa de plástico y dejando pistas falsas, la acusada señaló que estaba buscando infructuosamente este reloj (que compró al día siguiente) y luego, hacia las 22.00 horas, fue a un comercio abierto las 24 horas a comprar yogures para cenar, antes de ir a su casa, donde le esperaban su compañero, su hija y la chica del servicio.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento