Marbella
Innumerables tiendas de lujo salpican las calles de Puerto Banús. E.L.

Vender pisos, apartamentos, adosados y chalets en tiempos de crisis se ha vuelto extremadamente complicado. Y ello pese a la bajada de precios, que en zonas costeras supera el 30%. De modo que si los españoles no pueden comprar ladrillo español, que lo hagan los extranjeros.

En su momento, el Ministerio de Fomento, con José Blanco a la cabeza, lo intentó con dos giras por varios países de Europa, a los que se vendías las mil y una virtudes de comprar propiedades inmobiliarias en España.

Seducir al inversor ruso

En ese sentido, el dinero ruso resulta tentador. Con esas miras se ha celebrado estos días en Marbella el Russian Meeting Point. Se trata de atraer inversiones al denominado 'Triángulo de Oro' conformado por Marbella, Estepona y Benahavís.

Se trata de poner en contacto la oferta de la Costa del Sol con el mercado rusoEste encuentro ha contado con la participación de 42 empresas españolas y bancos y cerca de un centenar de inversores y agentes de la propiedad de la Federación Rusa.

Ante la gran demanda recibida, ha ampliado hasta en dos ocasiones la superficie expositiva. El objetivo de este encuentro exclusivo es poner en contacto a la oferta de la Costa del Sol con el mercado ruso.

¿Y cómo toma forma este encuentro? En las mesas y presentaciones se ha hablado de 'Cómo canalizar eficientemente los flujos de capital ruso'; 'Lo que quieren saber los rusos antes de comprar una propiedad: cómo obtener una hipoteca en España'; 'Lo que quieren saber los rusos antes de comprar una propiedad: servicios educativos, deportivos y sanitarios para la comunidad rusa en la Costa del Sol'; 'Qué deben saber/aprender los españoles a la hora de hacer marketing y de vender en Rusia' o 'Cómo gestionar ágilmente los visados y permisos de residencia'.

De Barcelona a Marbella

El dinero ruso no solo se ansía en la Costa del Sol. En octubre del pasado año se celebró el Barcelona Meeting Point, que centró su atención en Rusia en un intento por buscar en el mercado exterior la demanda que la crisis ha dejado en estado de coma en España.

En esa ocasión, el viceprimer ministro ruso, Alexander Zhukov, encabezaba la delegación rusa formada por unas 80 personas y más de 60 empresas. Los agentes rusos buscaban segundas residencias en la Costa del Sol, la Costa Daurada y la Costa Brava.

La Costa del Sol prueba a seducir a los inversores rusos, sin olvidar a los habituales, los ingleses. En noviembre, el Patronato de Turismo de la Costa del Sol creó la marca "Living Costa del Sol" para animar a los británicos a que adquieran una vivienda y residan en la región durante al menos seis meses al año.