Ocho años del 11-M: el PP de vuelta en el Gobierno, Bin Laden ausente y las víctimas divididas

  • Los peores ataques de la historia de España siempre son objeto de polémica.
  • El PP, que salió del Gobierno tras el 11-M, ha vuelto a gobernar tras haber hecho suya durante algún tiempo la 'teoría de la conspiración'.
  • Por otro lado, las asociaciones de víctimas se encuentran divididas, con el ejemplo de que se celebran dos actos en recuerdo de los fallecidos.
  • Otro hecho destacado es que este aniversario es el primero sin Osama Bin Laden.
Homenaje a los fallecidos en el 11-M, en una imagen de archivo.
Homenaje a los fallecidos en el 11-M, en una imagen de archivo.
Archivo

Ocho años después de los atentados del 11-M, las heridas de aquella tragedia parecen resistir a un cierre definitivo. El escenario actual contiene reminiscencias de aquel fatídico marzo de 2004 que, vinculadas directamente o no, han devuelto a la memoria y a la opinión pública asuntos que parecían estar asumidos y olvidados.

Muchos cambios ha experimentado España desde los ataques más sangrientos de su historia, en los que 192 personas perecieron a causa de las bombas que los terroristas colocaron en trenes de Atocha, Santa Eugenia, el Pozo del Tío Raimundo y calle Téllez de Madrid. A pesar de ello, 2004 y 2012 tienen varias similitudes a pesar del tiempo que ha pasado.

Por ejemplo, el Partido Popular vuelve a gobernar, después de salir del poder tras las elecciones del 14 de marzo de 2004, tres días después de los atentados. Durante sus primeros años de oposición en la legislatura de 2004 a 2008, el 11-M fue uno de los temas más recurrentes de Mariano Rajoy y sus dirigentes para cargar contra el Ejecutivo que presidía José Luis Rodríguez Zapatero.

De hecho, el PP respaldó en varios momentos la llamada ‘teoría de la conspiración’, impulsada por varios medios, y que partía de la premisa de que los responsables de los ataques no fueron terroristas islamistas, sino ETA, y que el PSOE había ocultado lo que ocurrió realmente, según los promotores de la ‘conspiración’, por puro interés electoral.

Tras la sentencia firme sobre los atentados, dictada el 31 de octubre de 2007, y por la que los responsables de la matanza fueron condenados a decenas de años de prisión, y que dio por concluido el caso, el PP comenzó a alejarse de esas posturas tan radicales sobre la autoría del 11-M. Un ejemplo que no siguieron sus impulsores, que siguen defendiendo la reapertura del caso al considerar que este se cerró sin que se conociese toda la verdad.

Torres-Dulce alimenta la ‘conspiración’

Con la llegada al poder de Mariano Rajoy, los medios de la ‘teoría de la conspiración’ recuperaron con fuerza sus investigaciones sobre los atentados, y por el camino han encontrado un poderoso aliado: Eduardo Torres-Dulce.

El nuevo fiscal general del Estado, espoleado por las informaciones publicadas pro-reapertura del caso 11-M, ha ordenado examinar los restos de uno de los trenes que supuestamente explotaron aquel día, para determinar si hay lugar para abrir una investigación, salvo que ya existiese un procedimiento abierto.

A pesar de que el fiscal de Madrid se negó a volver a examinar los vagones que explotaron por las bombas dos meses antes, alegando que estos ya fueron sometidos a un análisis pericial, Torres-Dulce insistió en que se volviesen a inspeccionar, admitiendo que lo que le llevó a tomar la decisión fue la noticia publicada en un medio digital.

Las víctimas, divididas

Los familiares de las víctimas del 11-M, aquellos que sufrieron frontalmente el dolor por los ataques, viven en una situación atípica: se encuentran divididos, sin una posición común ante los atentados, a pesar de que todos ellos experimentaron la pérdida de seres queridos.

Para muestra están los actos en recuerdo de los fallecidos, disgregados entre aquellos que pertenecen a la Asociación de Víctimas del 11-M y los que optan por respaldar a la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT).

La primera, a la que pertenece uno de los símbolos de las víctimas, Pilar Manjón, ha mantenido su acto para este 11 de marzo, a pesar de la manifestación convocada por los sindicatos contra la reforma laboral. Manjón, hostigada durante todos estos años por los medios de la ‘teoría de la conspiración’, dado el rechazo que mostró a esta, y que llegó incluso a pedir que no le enviasen fotos del cadáver de su hijo, que falleció en los atentados, desvinculó el aniversario de las marcha contra la reforma.

Por su parte, la AVT prefirió celebrar un acto aparte de recuerdo, lo que escenificaba el desencuentro entre las víctimas. Su decisión, respaldada por la Comunidad de Madrid, ha servido en este caso de arma arrojadiza contra CC OO y UGT, a los que se ha acusado de no respetar el dolor de los que experimentaron la tragedia por optar por una fecha tan señalada para sus reivindicaciones. A esta han asistido el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, y la delegada del Gobierno, Cristina Cifuentes, escenificando así su desencuentro con la asociación que preside Pilar Manjón.

Sin Bin Laden

Este de 2012 es, además, el primer aniversario sin Osama Bin Laden. El líder terrorista, que reclamó la autoría de los atentados, fue abatido por Estados Unidos en mayo de 2011.

La ausencia de Bin Laden, sin embargo, está pasando casi inadvertida en estos ocho años tras la matanza, al contrario que lo que ocurrió en Estados Unidos, donde las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001 celebraron efusivamente su muerte.

Eterna polémica

El 11-M parece condenado a estar marcado por la polémica eternamente, como se ha ejemplificado en este octavo aniversario.

A pesar de que los autores ya han sido juzgados y están cumpliendo condena, que la investigación por parte de las autoridades llegó a su fin, y que incluso el líder de los que perpetraron los ataques ya ha fallecido, siempre aparece un hilo del que tirar para volver a sacar a colación a los 192 fallecidos de aquel jueves madrugador.

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