Trabajando en el laboratorio
Una persona trabaja en un laboratorio. Julio Muñoz / EFE

Coca-Cola y Pepsi han decidido modificar el proceso a través del que fabrica sus refrescos en California para evitar una normativa de este Estado que le obligaría a indicar en su etiqueta que contiene un residuo que, eventualmente, podría tener incidencia en alguna enfermedad cancerígena.

Sin embargo, fuentes de ambas compañías han criticado la normativa que se basa en un estudio que hablaba de una vinculación con el cáncer, pero que fue rebatido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ya afirmó que el riesgo entre el componente 4- MEI (incluido en los productos de ambas empresas) y el cáncer era menor que comer patatas fritas hechas en casa.

El 4-MEI está presente en multitud de alimentos y bebidas Además, han añadido que según estudios de la agencia estadounidense que regula el mercado de alimentos y fármacos habría que consumir mil litros de un refresco de cola durante dos años seguidos para que, eventualmente, la acumulación de esos residuos pudiera tener una incidencia en alguna enfermedad.

Por su parte, la Asociación Nacional de Fabricantes de Bebidas refrescantes Analcohólicas (Anfabra) ha afirmado en un comunicado que el citado caramelo 4-MEI, además de en los refrescos de cola, está presente en multitud de alimentos y bebidas.

Ha precisado que se produce durante el proceso de calentamiento, tostado, asado o cocinado, y se encuentra en pequeñas cantidades en productos de consumo habitual, incluyendo alimentos horneados, café, pan, miel, salsas, etc. Según Anfabra, su uso está autorizado por la reglamentación sanitaria de todo el mundo, incluida la FDA (Food and Drug Administration) de EE UU, que avala el colorante de caramelo como seguro para su uso en alimentos y bebidas.

En el caso europeo, la máxima Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), emite periódicamente sus opiniones en las que constata la seguridad de este colorante y que en la última revisión, en marzo de 2011, confirmó su seguridad, ha indicado.

Consideran la norma de California como "una barbaridad" Ha añadido que la Asociación americana de fabricantes de refrescos (ABA en sus siglas en ingles) emitió un comunicado en el que consideraba la norma de California como "una barbaridad", puesto que no existe base científica que lo sustente y que en este mismo sentido se pronunció la FDA, que reiteró que no hay ninguna razón para crear este tipo de alarmas en los consumidores.

Ha recordado que el pasado mes de enero el estado de California añadió el 4-MEI a una lista de 500 sustancias que cree que podrían llegar a ser potencialmente cancerígenas. Según Anfabra, esta decisión política no está basada en estudios contrastados, ya que no existe ninguno que demuestre que el 4-MEI tenga estos efectos, y se basó en estudios en ratones y ratas de laboratorio, no en humanos.

Junto a Coca-Cola, el resto de fabricantes de refrescos, como Pepsico, ha decidido adaptarse a la situación específica californiana y ha solicitado a los proveedores de caramelo que pongan en marcha las modificaciones en el proceso de fabricación que consideren necesarias para cumplir con la legislación y las pautas de etiquetado de California, según ha detallado Anfabra.