Viendo la televisión
Una persona sentada en el sofá viendo la televisión. D.Reichardt

Con medida y con pausa. Una vez más en el equilibrio está la virtud. Ocurre también cuando trabajamos o descansamos sentados. Hay que alternar nuestro estado para evitar así los peligros de los largos periodos de inactividad.

Investigadores australianos han visto que tomarse un descanso para caminar cada 20 minutos en lugar de permanecer sentado durante horas ayuda a reducir los niveles de glucosa y de insulina tras comer.

Cuatro o más horas de televisión al día elevan el riesgo de muerte temprana Cuando estamos sentados, nuestros músculos están en desuso y no se están contrayendo y ayudando a nuestro cuerpo a regular muchos de los procesos metabólicos del cuerpo. De hecho, la mayoría de las personas que ven televisión cuatro horas o más al día tienen un riesgo de muerte más temprana.

Con su estudio, el Instituto de Diabetes y Corazón Baker IDI en Melbourne (Australia) experimentó cómo permanecer sentado durante mucho tiempo podría afectar a la respuesta a la ingesta de alimento.

Glucosa e insulina tras la comida

Tras una comida, los niveles de glucosa en sangre se elevan, y después hay un incremento de la insulina, lo que ayuda a las células a usar el azúcar como energía o a almacenarlo. Luego, los niveles empiezan a descender.

En las personas con diabetes tipo 2, este proceso no se da, bien porque el cuerpo no responde adecuadamente a la insulina. Tras una comida, los niveles de azúcar e insulina en sangre permanecen altos.

Aunque los resultados, publicados en Diabetes Care, no muestran si estas reducciones tienen beneficios duraderos sobre la salud, experimentar picos de glucosa e insulina tras una comida se vincula a un mayor riesgo de enfermedad cardiaca y diabetes.