Prostitución
Una prostituta se acerca a un coche. ARCHIVO

Los ciudadanos de Zúrich (norte de Suiza) decidirán este domingo en referéndum si aprueban o rechazan la creación de un "drive-in" para prostitutas, una zona acotada para los clientes y sus vehículos en la que se puedan prestar servicios sexuales de una manera más segura y controlada.

Las mujeres se van con los clientes a los patios traseros de los edificios

La iniciativa tiene también por objetivo eliminar la prostitución de la céntrica avenida Sihlquai, junto al río Sihl, una zona residencial y de negocios por el día que por la noche se transforma en una especie de "barrio rojo", con atascos de madrugada incluidos.

Los vecinos de la zona y quienes trabajan en el barrio se quejan de que por la mañana las calles aparecen "sembradas" de preservativos usados, dejados la noche anterior por decenas de hombres que acuden cada noche en busca de sexo a cambio de dinero.

"Las mujeres se van con los clientes a los patios traseros de los edificios, creando una situación difícil para los vecinos, que tienen que soportar el ruido y la suciedad", manifestó a la agencia local ATS Ursula Kocher, de la organización Flora Dora.

Esta asociación acude cada noche a Sihlquai con un autobús y presta ayuda médica y emocional a las prostitutas, en su mayor parte procedentes del este de Europa, especialmente de Hungría.

Controles sanitarios y seguridad

La prostitución es legal en Suiza, y lo habitual en sus grandes ciudades es que haya zonas acotadas donde las profesionales del sexo, previamente registradas, pueden ejercer su trabajo.

Siguiendo el ejemplo de ciudades de Alemania y Holanda, ahora se pretende que dejen el centro de la urbano y acudan a trabajar a las afueras de la ciudad, en un centro que comenzaría a funcionar a partir de 2013 con horario de siete de la tarde a tres de la madrugada.

El proyecto consiste en construir una especie de avenida en la que trabajadoras y clientes pudieran circular libremente, con una serie de reservados donde llevar a cabo la transacción, equipados con duchas y sanitarios, y también con un botón de alarma para el caso de que la prostituta sienta amenazada su integridad.

Flora Dora informó de que también contarán con la asistencia permanente de un ginecólogo y con apoyo psicológico.

Kocher señaló que será la policía municipal la que vigilará que no haya altercados y controlará a los clientes agresivos, y aseguró que las prostitutas ven la iniciativa con buenos ojos, porque consideran que estarán mas protegidas que en la calle.

El referéndum, medida habitual en Suiza

El referéndum, en un país en el que la consulta popular es una constante para tomar decisiones, fue convocado por la derechista Unión Democrática de Centro (UDC), que ha achacado a una mayor laxitud en la política de fronteras que exista este problema.

Si los ciudadanos de Zúrich votan en favor de este "drive-in" del sexo, el gobierno local deberá invertir unos 2,4 millones de francos suizos (2 millones de euros) en la construcción de las instalaciones y otros 270.000 francos anuales en su mantenimiento.

Para contrarrestar los argumentos de quienes afirman que se recluirá a estas mujeres en un gueto, los defensores del proyecto destacan que las instalaciones se construirían, en el caso de un voto favorable, en una zona en la que se quiere alojar también a artesanos y artistas, y donde ya hay un centro de acogida de refugiados.