'Permanent Error'
Uno de los chicos que trabajan en un vertedero de ordenadores en Ghana, buscando restos metálicos entre los aparatos incinerados © Pieter Hugo / Hague Museum of Photography

Pieter Hugo (Ciudad del Cabo-Sudáfrica, 1976) se ha autodefinido como un "fotógrafo político pero con 'p' minúscula". Pese a la humildad, la categoría es correcta y quizá la inicial del adjetivo deba ser una mayúscula.

Entrometido, curioso, voraz y valiente, Hugo empezó a ofrecer desde principios del siglo XXI una mirada inédita sobre la febril realidad de la vida en África. Sus reportajes, premiados con frecuencia, mezclan el tono del documentalismo clásico con el acabado cuidado de la foto artística de autor. Nunca ha estudiado fotografía académicamente -aunque hace fotos desde los diez años- y sólo utiliza cámaras Hasselbald de medio formato.

La obra de Hugo, que a estas altura es densa, llega por primera vez a un museo con la exposición This Must Be the Place (Este debe ser el lugar), que inauguró el sábado el Museo de Fotografía de La Haya (Holanda). Estará en cartel hasta el 20 de mayo.

Desafiar lo usual

La retrospectiva, que presentará algunas fotos inéditas, recorre toda la carrera del fotógrafo sudafricano, experto en desafiar las representaciones usuales del continente y en implicarse con la personas que viven en los límites de la sociedad.

El recorrido de la muestra empieza en la serie Lookin' Aside (Apartar la mirada), realizada entre 2003 y 2006, sobre el estigma de la minoría racial de los albinos-negros, hasta Permanent Error (Error permanante), el reportaje que Hugo hizo entre 2009 y 2010 sobre los habitantes de un gigantesco vertedero de deshechos de ordenadores en Ghana.

Hay obras también de los que quizá sean los trabajos más difundidos de Hugo: Rwanda 2004: Vestiges of a Genocide (Ruanda 2004: vestigios de un genocidio), The Hyena & Other Men (La hiena y otros hombres, 2005-2007) y Nollywood (2008-2009).

Una inspección forense del genocidio

El primero es una inspección que ha sido llamada como "propia de un forense" de los lugares donde en 1994 se produjeron las más sangrientas masacres de la matanza genocida de entre un millón y millón y medio de tutsis por la minoría dirigente de los hutus de Ruanda.

Hugo tuvo la idea de embarcarse en The Hyena & Other Men cuando vió la foto que le enseñó un amigo en un teléfono móvil: un hombre de Nigeria que se dedicaba a la caza con una hiena amaestrada. El fotógrafo localizó al cazador, que formaba parte de un grupo nómada que también exhibía las habilidades de los animales en los poblados para obtener dinero, y viajó durante meses retratando el deambular de la troupe. Una foto de esta serie valió a Hugo el primer premio en la categoría de retratos del certamen World Press Photo de 2005

Un mundo ambiguo entre la timidez y la ingenuidad En Nollywood (2007) el inquieto fotógrafo retrató a los principales actores del cine nigeriano, que produce cada año tres veces más películas que Hollywood y sólo unas pocos centenares menos que Hollywood.

Hugo considera que estas películas, gore, muy baratas y estridentes, son "uno de los primeros ejemplos de autorrepresentación mediática masiva realizada por africanos y en África", al mostrar un "mundo ambiguo que está entre la timidez y la ingenuidad, entre lo híper real y lo totalmente poco realista".

El año pasado Hugo realizó su primer vídeo musical, Control, una versión de Joy Division interpretada por el DJ sudafricano Spoek Mathambo.