Alergia en primavera
Un joven alérgico, sosteniendo unas plantas en plena floración. ARCHIVO

La primavera es un momento especialmente temido por los alérgicos. Alergias hay muchas, pero algunas de las más frecuentes tienen que ver con el polen de la gramíneas.

Es la respuesta del organismo ante una sustancia exterior que ve como agresivaBásicamente, una alergia es la respuesta del organismo cuando entra en contacto con determinadas sustancias del exterior, los que se dan en llamar alérgenos. El cuerpo los identifica como elementos agresores y reacciona.

La alergia es una enfermedad en aumento desde las últimas décadas, de modo que muchas veces se habla de una verdadera "epidemia alérgica". Hoy es un problema de salud de alcance global.

De todas las alergias, la respiratoria (rinitis y asma) afecta a una cuarta parte de la población en los países desarrollados, y es una de las causas más frecuentes de consulta médica.

Poca lluvia, polen agresivo

La alergia al polen de gramíneas, ya sea en forma de rinitis alérgica o asma alérgico, afecta al menos a 75 millones de personas en EE UU y Europa. En zonas con clima templado y húmedo, la alergia a los ácaros del polvo puede llegar a afectar al 30% de la población.

En España, los alérgicos temen las lluvias del invierno porque con mayor nivel de precipitaciones llega también una mayor cantidad de polen. Este año no va a ocurrir: el invierno ha sido uno de los más secos en 70 años.

Pero por falta de lluvias hay más contaminación ambiental, y eso también afecta al alérgico. Hay menos polen pero es más agresivo. La contaminación, concretamente las partículas de diésel, altera las plantas y su polen es más alérgico.

Síntomas comunes

  • Ojos irritados: el ojo lloroso puede ser consecuencia de la alerghia. Lo empeoramos al frotarnos con las manos.
  • Irritación de garganta y fosas nasales: aparecen estornudos, tos, mucosidad abundante, quemazón de garganta y también el taponamiento de la nariz.
  • Piel irritada: su irritación o enrojecimiento puede indicar alergia.
  • Dificultades respiratorias y digestivas: problemas al respirar o vómitos y diarreas.