La 84º edición de los Premios Oscar fue plana y sin sorpresas, protagonizada por el triunfo de la película The Artist y presentada por Billy Crystal. Sin embargo, sí contó con algunas anécdotas y momentos desternillantes.

Uno de ellos fue la llegada del actor Sacha Baron Cohen, vestido como el personaje de El Dictador que encarna en su última película. Ya antes había habido un supuesto encontronazo entre el humorista y la Academia de Hollywood. Según la productora del actor, la organización le había prohibido la entrada mientras no asegurara que nada extraño ocurriría en la alfombra roja. Además, le había indicado que no celebraba su intención de disfrazarse, como se adivinaba que haría según su cuenta de Facebook. Por su parte, la Academia negaba este extremo y sostenía que solo quería saber qué tramaba el protagonista de Borat para su entrada en la gala.

Vengo vestido de Galliano, pero los calcetines son de Kmart Sin la seguridad de que esta polémica no formara parte de un juego promocional, finalmente Baron Cohen sí desfiló por la alfombra caracterizado de General Aladeen, acompañado por dos bellas mujeres perfectamente uniformadas y portando una urna con la imagen del fallecido líder de Corea del Norte, Kim Jong-il. "Su sueño era venir a los Oscar y ser derramado por la alfombra roja y el pecho de Halle Berry", afirmó. Una pena porque el sueño se cumplió a medias ya que Berry no acudió a la ceremonia tras romperse el pie en el rodaje de Cloud Atlas. El Dictador tuvo que conformarse con echar las cenizas de su "querido amigo" en la alfombra roja -hasta que uno de los miembros de seguridad le confiscó la urna- y sobre Ryan Seacrest, el presentador del canal E! que le entrevistaba.

Pero antes respondió a algunas preguntas sobre su indumentaria: "Vengo vestido de Galliano. Pero los calcetines son de Kmart (una popular cadena de supermercados estadounidense que presume de ser la más barata). Y es que como me dijo una vez Sadam Husein, los calcetines solo son calcetines, no te gastes tu dinero en eso".  Este lunes, el intérprete colgaba en Facebook una imagen en la que aparecía sosteniendo en la mano dos invitaciones a los Oscar junto a la palabra "Victory" ("Victoria").

Los look de Angelina Jolie y Jennifer Lopez fueron también muy comentados. La primera lució pierna al entregar los premios, un gesto un tanto exagerado que fue imitado después por uno de los guionistas de Los Descendientes -que se arrepintió de forma instantánea de su osadía-, y por algunos internautas. La segunda se enfundó el vestido más atrevido de la noche.

López llevaba un escote de escándalo que -se dice, se comenta, se rumorea- que le jugó una mala pasada y dejó a la vista más de lo que debía. En este caso hay algunos que dicen haberlo visto, otros dicen que no fue tal, que era una sombra... Sea como fuere su aparición junto a Cameron Díaz para entregar los premios a mejor maquillaje y mejor vestuario fueron de lo más comentado durante y después de la ceremonia.

Lejos del picante que le puso López -de forma voluntaria o involuntaria- en esta gala muy previsible quedan otros momentos más entrañables como la aparición de Uggie, el perro de The Artist, que  finalmente sí que subió al escenario junto al resto de sus compañeros y se llevó el agradecimiento especial por parte del director, Michel Hazanavicius. "No sé si me entenderá cuando lo digo, pero gracias", apuntó el ganador del Oscar al mejor director.